Colapsa el tráfico en la ciudad por el corte de varias calles
La incompetencia de la actual administración municipal suma un nuevo despropósito. La decisión del alcalde de cerrar varias calles de la ciudad con motivo del Entroido ha generado el caos entre los conductores que transitan por Progreso y un fuerte malestar entre los vecinos. Lejos de prever un plan adecuado de movilidad o considerar el impacto para los ciudadanos, de nuevo se impuso una medida arbitraria que dejó a los conductores atrapados y a los vecinos indignados.
A este despropósito organizativo hay que añadir también la falta de sensibilidad que demuestra el inquilino de la Praza Maior, dado que en la plaza Bispo Cesáreo confluyen varias residencias de mayores que se enfrentan desde hoy a los ruidos de los conciertos organizados en las inmediaciones. El afán populista del regidor escala un nuevo peldaño y de nada sirven las advertencias y las quejas emitidas en anteriores ocasiones.
La irresponsabilidad de esta gestión no solo afecta la circulación, sino que demuestra un desprecio absoluto por la calidad de vida de los ciudadanos. Son ya demasiadas las veces en la que los vecinos de Ourense sufren las consencuencias de una gestión inepta, incapaz, negligente, torpe y deficiente. Este es otro ejemplo más.
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