El Concello inicia el derribo en silencio de la Casa de Baños que iba a renovar

CHOQUE CON EL REXURBE

La demolición de la Casa de Baños, sumida en el oscurantismo, choca con el plan de dinamización que preveía recuperar el uso termal y las edificaciones

Escombros de la Casa de Baños de Outeiro, este martes.
Escombros de la Casa de Baños de Outeiro, este martes. | José Paz

El Concello ha iniciado el derribo en silencio de la antigua Casa de Baños de Outeiro sin aclarar los trámites y en abierta contradicción con el Plan Rexurbe para la rehabilitación del Casco Vello recién enviado a la Xunta. La intervención se justifica desde el entorno municipal por motivos de seguridad tras el incendio que calcinó el interior del inmueble el pasado 15 de mayo, tras años de abandono por parte de un Consistorio que tiene el edificio en propiedad desde 2016.

A la vista del mantenimiento de la fachada principal de piedra, la actuación apunta a materializarse como un derribo parcial de la estructura. Sin embargo, el gobierno local mantiene un estricto silencio oficial respecto a los detalles técnicos y legales que amparan la entrada de la maquinaria en este recinto histórico. Hasta ayer, el gobierno municipal no había confirmado si disponía de las licencias pertinentes ni del proyecto técnico para autorizar la actuación.

Paralelamente, tampoco se ha podido confirmar si se habían emitido los informes preceptivos por parte de Patrimonio de la Xunta, indispensables dada la catalogación del edificio. Esta falta de aclaración institucional sitúa la obra bajo sospecha de no ajustarse al rigor procedimental que establece el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM).

Hoja de ruta alterada

Pero más allá de las dudas legales derivadas del silencio administrativo, la intervención choca de lleno con la planificación estratégica más reciente validada por el propio Concello. Se trata del Plan de Dinamización da Área Rexurbe, un extenso documento remitido al gobierno autonómico en el cual se recoge específicamente la rehabilitación de este espacio conservando “as edificacións existentes”. En las páginas de este plan, el propio Concello reconoce que la parcela —con una superficie de 1.527 metros cuadrados— es de propiedad municipal y posee una “sobrada historia vinculada aos baños termais na contorna do río Barbaña e As Burgas”.

El texto establece el objetivo de “recuperar o seu uso termal e rehabilitar as edificacións existentes para uso e disfrute da cidadanía”. Incluso se detallaba la vía de financiación: las líneas de subvención de la Axencia de Turismo de Galicia orientadas al acondicionamiento de espacios termales de uso lúdico.

La ejecución de un derribo —aunque sea parcial— sobre un inmueble que el Consistorio postulaba hace escasos meses para su recuperación termal evidencia una alteración radical de la hoja de ruta, acometida además antes de contar con el visto bueno definitivo autonómico al citado plan de dinamización.

Edificio blindado en el PXOM

El PXOM otorga a la Casa de Baños un grado de conservación “Catalogado - Nivel II - Protección Estructural”. La normativa municipal detalla que en este nivel interesa conservar elementos como la tipología, configuración general, estructura, escaleras o fachadas. El texto dicta que “queda expresamente prohibido la demolición total o parcial de la edificación protegida”.

Para poder acometer un desmontaje parcial justificado por conservación como el actual es de obligado cumplimiento redactar un proyecto de intervención que inventaríe los elementos a conservar. Además, exige que la actuación sea informada por la Comisión técnica municipal para la protección de bienes culturales y Patrimonio. En todo caso, el Plan Básico Autonómico eleva el grado de protección del inmueble a integral.

El BNG acusa a los “ocupas do Concello” y el PSOE exige informes

El portavoz del BNG, Luis Seara, responsabilizó al gobierno local del estado del inmueble, tildándolos de “ocupas do Concello” e incidiendo en que el planeamiento exige un proyecto de rehabilitación previo a cualquier demolición de un bien catalogado, un documento que “non existe para este edificio”, así como un dictamen de la Comisión Técnica Municipal de Patrimonio “que nunca se solicitou”. En caso de alegar una obra de emergencia por el incendio de mayo, Seara recordó que es obligatorio disponer de proyecto técnico.

Por su parte, la portavoz del PSOE, Natalia González, tramitó una solicitud urgente para que el gobierno local aclare “con que autorizacións e informes técnicos” se ejecuta este derribo y cuál es el proyecto previsto para la parcela. Los socialistas censuran que se gobierne “improvisando” y recuerdan que en junio se aprobó una moción diseñada expresamente para impulsar la rehabilitación del inmueble.

Apatrigal: “Morreu sen que ninguén chorase por el”

La Asociación para a Defensa do Patrimonio Cultural Galego (Apatrigal) lamentó que de los interiores del arquitecto Vázquez-Gulías —escaleras, barandilla de hierro y carpinterías originales— “só quedan entullos”, fruto del “abandono” progresivo: “Primeiro deixámolo degradarse, despois permitimos a ocupación e o incendio e, finalmente, derrubámolo. Morreu sen que ninguén chorase por el”.

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