Condenados padre e hijo por robar veinte farolas en Pazos
PROMESAS Y LÁGRIMAS
Ambos también sustrajeron puertas de aluminio, llantas, una batería y dos depósitos de acero
Los juzgados penales de ayer estuvieron invadidos por el arrepentimiento y las promesas de un cambio de vida en una jornada en la que los robos con fuerza fueron los grandes protagonistas. Ramón S.G. y David S.G., padre e hijo respectivamente, admitieron haber entrado, tras violentar la puerta, en una finca de un polígono de Pazos el 14 y el 15 de enero de 2022.
El primer día se apoderaron de 20 farolas y el segundo de puertas de aluminio, llantas de ruedas de vehículo, una batería de coche y dos depósitos de acero. Estos objetos fueron recuperados por la Guardia Civil y entregados a su propietario, quien renunció a presentar ninguna acción por estos hechos.
Ramón S.G. mostró ante la jueza del Penal 1 su arrepentimiento en el juicio y aseguró que ya ha tomado un nuevo rumbo en su vida. “Hemos cambiado de vida, hemos dejado de hacer esas cosas”, confesó. Finalmente, ambos fueron condenados a un año de prisión y se decidirá en ejecución de sentencia si Ramón S.G. entra o no a la cárcel debido a sus antecedentes penales.
Entre lágrimas
Minutos después el arrpentimiento se trasladó a la sala del Penal 2. Mateo M.B. admitió entre lágrimas haber cometido varios robos entre diciembre de 2021 y enero de 2022. El primero de ellos fue el día de Nochebuena de 2021 cuando acudió a un autolavado de Maside, forzó los cajeros de las máquinas y se hizo con aproximadamente 600 euros. Ese mismo día, forzó dos máquinas recreativas en la plaza del Emigrante de O Carballiño y sustrajo alrededor de 70 euros.
"Hemos cambiado de vida, hemos dejado de hacer esas cosas", aseguró Ramón S.G. en el juicio celebrado en el Penal 1 de Ourense
Dos días después, acudió a la gasolinera O Xardin, en O Carballiño, y forzó las puertas y cerraduras de las máquinas de autolavado y se apoderó de 30 euros en monedas, siendo mayor el valor de los destrozos causados, 353 euros. Casi un mes más tarde, accedió, forzando la puerta, a una cafetería de la misma localidad, reventó la máquina tragaperras y se llevó el cajón de los billetes y el importe de la máquina registradora.
Mateo admitió los hechos y expuso su preocupación por ingresar en prisión. No lo hará por estos robos, ya que fue condenado a dos años de cárcel pero la pena queda suspendida durante tres años, aunque es fundamental que no delinca durante ese tiempo. “Desde que salí de prisión no he vuelto a robar”, le aseguró a la jueza.
Robo en una furgoneta
Ayer también fue condenado José Fernando G.P. por un robo con fuerza. Tal y como él admitió fracturó la ventanilla de una furgoneta y sustrajo varias cajas que contenían objetos como zapatos o sombreros destinados a la venta ambulante y que estaban valorados en 1.400 euros. Finalmente, fue condenado a un año de prisión, aunque la pena queda suspendida siempre y cuando no delinca en dos años, pague una multa de 216 euros y pague la responsabilidad civil, fijada en 1.525 euros.
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