Dos edificios premiados en Ourense: el peso de la historia frente al atrevimiento del siglo XXI

Premios Gran de Area 2025

La restauración de la fachada de la catedral y la modernización de dos edificios en la calle Progreso, fueron galardonados en los Premios Gran de Area 2025 por su excelencia arquitectónica.

La fachada oeste de la catedral de Ourense, y la combinación de estilos en la rehabilitación de los edificios de la calle Progreso.
La fachada oeste de la catedral de Ourense, y la combinación de estilos en la rehabilitación de los edificios de la calle Progreso. | Miguel Ángel

Situados a 300 metros de distancia, son muy diferentes entre sí, pero ambos tienen detrás un gran trabajo. Es el caso de los dos proyectos de la ciudad de Ourense galardonados por el Colegio de Arquitectos de Galicia en sus Premios Gran de Area 2025: la rehabilitación de la fachada oeste de la catedral y la remodelación de dos edificios (el número 57 y el 59) de la calle Progreso.

La primera es quizás la más llamativa entre todos los premiados (12 en total), al tratarse de una intervención en un monumento catalogado como Bien de Interes Cultural (BIC). Así lo destacó el jurado en su resolución, donde subrayaron que el proyecto implicó “decisións de grande complexidade e responsabilidade”. En esta línea, una de las arquitectas de la obra, Sonia López, destaca que intervenir en una edificación tan significativa “te obliga a hacer un estudio mucho más exhaustivo”.

Para ello contaron un equipo “multidisciplinar”, en el que había también historiadores. “No puedes retirar capas imprevisiblemente, sacar algo que lleva ahí siglos tiene que estar muy justificado”, explica la arquitecta, que asegura que antes de empezar la restauración realizaron analíticas y estudios pormenorizados. Los trabajos han dado como resultado la recuperación visual del conjunto escultórico original del siglo XIII, vinculado al taller del Maestro Mateo, que había quedado semioculta tras la antigua vidriera.

Por su parte, el proyecto de la calle Progreso consiste en una rehabilitación más de a pie en dos edificios. Sin embargo, el jurado valoró “a capacidade de integrar unha linguaxe contemporánea nas plantas ampliadas sobre unha preexistencia histórica nas plantas inferiores”. El arquitecto del proyecto, Manuel Jorreto, señala que el mayor reto fue precisamente "combinar ambos estilos”.

Con todo, se muestra muy satisfecho con el resultado, ya que se mantiene la huella de los dos edificios iniciales, dando como resultado un gran bloque con 16 viviendas con estrategias energéticas. Señala que “el camino de la rehabilitación” debe ir de la mano de combinar estilos arquitectónicos, abogando preservar lo tradicional, pero teniendo en cuenta que hoy en día existen otros materiales y otra tecnología. “Construir con los medios de hoy es totalmente diferente”, explica Jorreto.

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