Las escuelas infantiles de Ourense tienen 134 niños en lista provisional de espera

EL RURAL RESISTE

134 niños de entre 0 y 3 años quedan a la espera de plaza en escuelas infantiles de Ourense, en un contexto de demanda desigual entre la ciudad y el rural y con protestas del sector por la precariedad educativa.

Escuela infantil en la provincia de Ourense.
Escuela infantil en la provincia de Ourense. | Óscar Pinal

Un total de 134 niños de entre 0 y 3 años tendrán que esperar para saber si disponen de plaza para el próximo curso en la escuela infantil solicitada. La Xunta de Galicia ha publicado las listas de admisiones para los 26 centros de la red pública autonómica que hay en la provincia. En total, 810 niños de la provincia tienen atada su plaza, de acuerdo con la relación provisional divulgada.

La mayor parte de las solicitudes pendientes se concentran en la ciudad, concretamente 110, y aunque puede parecer que la crisis de natalidad no es tan grave como parece, hay que tener en cuenta que hace un año los que quedaron a la espera eran 154. La escuela infantil Antela es el centro más grande y la favorita de las familias, con 111 solicitudes, de las que 90 prosperaron y 21 permanecen a la espera. La del Centro Interxeracional también suscita interés, con 62 admitidos y 31 en la cola. Donde no hay niños en espera es, un año más, en la Virxe de Covadonga, que cubre 50 de sus plazas.

Cuentagotas del rural

Al alejarse de la ciudad, la realidad de la baja natalidad se vuelve incontestable. En municipios del rural ourensano como pueden ser Bande, Muíños o Castro Caldelas, las cifras de admisión son testimoniales, con apenas 8, 6 y 10 niños respectivamente, y sin ninguna lista de espera. Esta orfandad de nuevas solicitudes en las zonas rurales no solo confirma el progresivo envejecimiento de la provincia, sino que pone en riesgo la viabilidad de servicios públicos esenciales en el futuro cercano. En definitiva, las 810 plazas adjudicadas dibujan una provincia a dos velocidades.

Mientras las ciudades demandan más infraestructuras para absorber a los nuevos nacimientos, aunque cada vez son menos, el interior lucha por llenar aulas que cada año cuentan con menos candidatos. En este sentido, el reto para las administraciones será equilibrar esta balanza en un contexto donde el invierno demográfico ya no es una amenaza, sino una realidad cotidiana en gran parte del territorio ourensano.

Huelga de las educadoras de 0 a 3 años, en Ourense.
Huelga de las educadoras de 0 a 3 años, en Ourense. | Martiño Pinal

Las educadoras reclaman la reducción de los ratios

La publicación de las listas de admitidos en las escuelas infantiles para el próximo curso ha coincidido con una histórica paralización del sector. Gran parte de las educadoras de estos centros, públicos y privados, secundaron la jornada de huelga que CCOO y la CGT convocaron en toda España para denunciar el abandono que, a su juicio, sufre el ciclo educativo de 0 a 3 años.

En Ourense, un centenar de personas se concentró este jueves ante la Subdelegación del Gobierno para exigir mejoras laborales urgentes en el primer ciclo de educación infantil. Durante la movilización, el colectivo denunció la profunda precariedad del sector. Reivindicaron que esta etapa inicial debe ser reconocida como un pilar fundamental del sistema educativo, dejando de ser considerada exclusivamente como un mero “servicio de conciliación” para las familias.

Bajo el lema “cuidar es educar”, las manifestantes exigen reducir unas ratios que tachan de “abusivas”, implantar la figura de la pareja educativa en el aula, mejorar los materiales y disponer de mayor tiempo de coordinación. “Invertir en el 0-3 es invertir en el futuro”, recalcaron mediante la lectura de un manifiesto.

El colectivo educativo, que previamente pidió a las familias no llevar a los niños a los centros, concluyó denunciando que se trata de un ámbito fuertemente feminizado y precarizado. Dignificar su trabajo, advierten, es una prioridad y una cuestión de igualdad.

Contenido patrocinado

stats