Flores, notas de flautín y recuerdos que vencen al olvido en el Día de Todos los Santos en Ourense
HOMENAJE A LOS DIFUNTOS
Los cementerios ourensanos acogieron los homenajes por el Día de Todos los Santos. Un vecino de la ciudad recordó a su madre tocando la canción “Chalaneru”, una pieza que le encantaba.
Los camposantos de la provincia vivieron este domingo, como sucede cada 1 de noviembre, una procesión floral para recordar a los que ya no están, en un Día de Todos los Santos en el que acompañó el tiempo, con un cielo despejado y temperaturas apacibles. Fue una jornada de peregrinación y recuerdo hacia los difuntos, en la que cada rincón de los cementerios se llenó de colorido para demostrar que la memoria de los seres queridos permanece intacta.
Los homenajes a los difuntos adquirieron múltiples matices. Aunque la gran mayoría optó por depositar sus ramos en un profundo y respetuoso silencio frente a las lápidas, otros encontraron consuelo contando anécdotas que habían vivido con sus familiares, lo que provocó que se escapase incluso alguna risa entre los presentes. También hubo muchos que decidieron acudir los días antes, una tendencia que, según los trabajadores, cada vez es más habitual.
En el cementerio de San Francisco, en la ciudad, un vecino de Ourense protagonizó una de las ofrendas más conmovedoras de la jornada. Frente a la tumba de su madre, cogió su flautín para interpretar “Chalaneru”, una melodía que a ella tanto le gustaba escuchar. Mientras la tocaba, sus ojos denotaban la emoción del momento tan especial que estaba viviendo. A su lado, su acompañante oía la canción con respeto y afecto.
La melodía captó la atención de los presentes, quienes no pudieron evitar girarse para contemplar el inesperado tributo musical.
La festividad además dejó espacio para la vida y los reencuentros anuales a pie de tumba. Entre los pasillos de nichos y panteones también imperaban las conversaciones más mundanas: “¿Cómo estás?”, “¿Ya te has jubilado?” o “¿Qué tal los hijos?”. Diálogos fugaces entre viejos conocidos del cementerio que, tras ponerse al día, se despedían citándose el año que viene en el mismo lugar y el mismo día.
Este ambiente de recuerdo contrastaba profundamente con la inocencia infantil, la de aquellos que, por su corta edad, todavía no son conscientes del significado de esta fecha. “Mamá, ¿Nos podemos ir al pueblo ya, que quiero jugar con mis amigos al fútbol?”, reclamaba una voz ingenua recordando que la vida siempre continúa su curso.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
LUCHA CONTRA EL CÁNCER
David Aramburu, del Campus de Ourense a la vanguardia oncológica de Nueva York
DÍA DE TODOS LOS SANTOS
Galería | Los ourensanos acuden a los cementerios para visitar a sus seres queridos
Lo último
PLANES EN OURENSE
Agenda | ¿Qué hacer en Ourense hoy, lunes 2 de noviembre?
PEOR CAMPAÑA DE SETAS
El campo y los cultivos de invierno, sedientos de lluvia en Ourense