El fotógrafo ourensano Xulio Pazo inmortaliza un “sí” a la luz del eclipse

PEDIDA DE MANO

Una pedida de mano bajo la totalidad del eclipse solar se convirtió en una imagen única lograda Xulio Pazo, profesional en Ourense, tras una complicada planificación para inmortalizar a Carlos y Nadia con el Sol completamente oculto por la Luna.

El fotógrafo Xulio Pazo.
El fotógrafo Xulio Pazo. | Cedida

El 12 de agosto, los ourensanos vivieron un evento histórico desde un enclave privilegiado. Hacía 114 años que un fenómeno astronómico de estas características no se contemplaba desde la provincia y habrá que esperar otros 454 para volver a vivir unas condiciones similares. Sin embargo, para el fotógrafo Xulio Pazo esta fecha quedará grabada en su memoria por un motivo muy diferente.

Mientras miles de personas miraban al cielo, el artista esperaba el instante preciso para retratar una pedida de mano bajo la totalidad del eclipse con menos de dos minutos a su disposición. Carlos y Nadia, una pareja residente en Málaga, habían viajado hasta Asturias para contemplar cómo anochecía dos veces en el mismo día. Al menos, eso era lo que pensaba ella.

El malagueño había contactado previamente con Xulio para organizar la sorpresa. El itinerario inicial situaba la escena en Luarca, pero la meteorología obligó a alterar el rumbo. “Fue bastante estresante porque en el mismo día tuvimos que cambiar completamente los planes por las nubes”, recuerda. Este revés les obligó a encontrar un nuevo emplazamiento en tiempo récord que permitiera que todos los astros se alinearan.

La fotografía previa a la pedida de mano.
La fotografía previa a la pedida de mano. | Xulio Pazo

La solución apareció en Puerto Cerredo. En la búsqueda fue fundamental Valeria, ayudante de Xulio, que localizó el sitio perfecto para la sesión. También fue la responsable de iluminar a los novios con luz artificial, un punto muy necesario dentro de la dificultad lumínica de este trabajo concreto. “Tienes poco tiempo de reacción y no sabes las condiciones de luz reales. Además, Carlos confiaba en mí y sabía exactamente lo que íbamos a hacer, pero Nadia no sabía absolutamente nada. Había que tenerlo todo preparado sin levantar sospechas y, cuando llegara la totalidad, sólo habría una oportunidad”, detalla Pazo.

A pesar del reto, cuando llegó el momento esperado, todos los esfuerzos valieron la pena. Carlos se preparó frente a Nadia mientras la Luna ocultaba por completo el Sol y Xulio disparó, consiguiendo reunir en una misma imagen a la pareja, las montañas asturianas y la corona solar. “Fue un día de mucha tensión hasta el último momento, pero cuando se arrodilló y vi la escena completa, fue muy reconfortante. Todo estaba ahí, en su sitio. El eclipse, el paisaje y ellos dos en un encuadre perfecto”, cuenta.

Diferentes instantes de la pedida de mano de Carlos y Nadia.
Diferentes instantes de la pedida de mano de Carlos y Nadia. | Xulio Pazo

Con la cabeza en el próximo fenómeno

La imagen fue el resultado de una jornada que Xulio no esperaba vivir de esa manera. “Soy muy aficionado a la astronomía y tenía pensado acercarme a alguna zona de Lugo. Mi idea era verlo tranquilamente, ni siquiera hacerle fotos, simplemente disfrutarlo”, confiesa.

El encargo de Carlos cambió sus planes y convirtió aquel 12 de agosto en un auténtico desafío. Entre el cambio de ubicación, la preparación de la iluminación y la espera de la totalidad, apenas hubo tiempo para contemplar el fenómeno como había imaginado. “No me lo perdí, pero casi. Digamos que lo viví con estrés”, reconoce entre risas.

El año que viene hay uno en el sur y Cádiz lo conozco bien, es posible que vaya"

Ahora, con la vista puesta en el próximo eclipse que podrá contemplarse desde España, Xulio planea retomar aquel plan original. “El año que viene hay uno en el sur y Cádiz lo conozco bien, es posible que vaya”, señala.

De todos modos, el eclipse del 12 de agosto ya ocupa un lugar diferente en su trayectoria. Para Carlos y Nadia fue el escenario de un “sí”; para Xulio Pazo, la oportunidad de transformar un instante único en una imagen para el recuerdo en su trayectoria.

La pedida de mano, una sesión más demandada

Las fotografías de este tipo están cada vez más en tendencia dentro del gremio. Xulio ha detectado un aumento de peticiones para retratar pedidas en su propio negocio tras 16 años dedicándose profesionalmente a la fotografía, principalmente en bodas y familias. “Hace un par de años empecé a notar esta demanda, en este 2026 ya llevo tres”, relata.

Además, existe una conexión internacional. “Sobre todo son parejas en las que uno de sus miembros procedente de países como Estados Unidos, México, Brasil o Rusia”, afirma. También identifica otro elemento común entre sus clientes: el Camino de Santiago. Los novios suelen tener una vinculación con él, bien porque se conocieron durante la ruta o porque el viaje tiene un significado especial para ambos.

Habitualmente trabaja en la capital gallega o en distintos puntos de la costa, aunque sus reportajes le llevan por toda España. Reportajes con escenarios muy diferentes al de Puerto Cerredo, pero realizados con el mismo cuidado y cariño.

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