Francisco García-López: “Las cualidades más importantes para mí van de la mano y son: honor y sinceridad”
LITERATURA
Francisco García-López (Lugo, 1957) es funcionario del Estado y poeta. Tras décadas de escribir y guardar sus creaciones, poco antes de su jubilación, ha decidido publicar su primer libro de poesía por la Editorial Sacauntos: “Lágrimas verdes (poemas de la penumbra)” que será presentado el próximo jueves en la librería Tanco.
Pregunta. ¿Qué le llevó a publicar?
Respuesta. Siempre he escrito, pero por las cosas de la vida, el trabajo y demás, fui aplazándolo. Tenía acumulados muchos poemas. La razón de publicar fue que me empujaron a dar el paso y me decidí. De hecho, tengo ya material para tres o cuatro libros más, pero no se puede sacar todo seguido.
P. ¿Cuándo sintió la necesidad de escribir poesía?
R. Escribí mi primera poesía a los 18 años. Estudiaba Ingeniería Agrícola en Lugo. En una reunión, me dejaron un libro que me marcó muchísimo: “Una temporada en el infierno” de Arthur Rimbaud. Lo desgrané por completo. Me fascinaba la vida aventurera que había llevado Rimbaud, a pesar de que murió muy joven. A partir de ahí empecé a escribir de forma más continua, aunque dejaba las hojas sueltas por ahí sin tomar verdadera conciencia de ello.
P. ¿Qué otros escritores han sido pilares para usted?
R. Me gustan muchísimo los autores franceses como Baudelaire, Verlaine, Víctor Hugo o André Breton. También me ha marcado mucho Walt Whitman, su poesía es un canto absoluto a la libertad y a la esperanza. De los más cercanos, destacaría a escritores como Antonio Machado, Joan Margarit o Antonio Gamoneda, cuya obra me apasiona, además de los sonetos de Shakespeare.
P. ¿Qué significa el título y por qué lo acompaña el subtítulo “poemas de la penumbra”?
R. Las “lágrimas verdes” son aquellas que uno llora por lo mucho que cuesta superar los problemas y cómo se aprende de los fallos. Por otro lado, la “penumbra” representa varios momentos oscuros que atravesamos en la vida; sin embargo, cuentas siempre con una pequeña luz -como la de una vela- que puede ser la ayuda de un amigo, de un familiar o el hecho de hablar con la gente. Esa pequeña luz te permite ver dónde está la puerta para salir de la oscuridad.
P. ¿Qué desea expresar con la ilustración de la portada?
R. La portada es una acuarela que pinté yo. Es un ojo porque las cualidades vitales y más importantes para mí, van de la mano y son: honor y sinceridad. El ojo representa el mirar de frente a las personas al hablarles, conocer si son sinceras y saber qué puedes confiar en ellas, ya sea en el trabajo, en la familia o con los amigos. Para mí, un apretón de manos va a misa.
P. ¿Qué recorrido ha tenido el libro y qué espera de la presentación en Ourense?
R. La primera tirada es de 500 ejemplares. En la presentación de A Coruña tuvimos un éxito bestial y se vendieron todos los que llevé. Particularmente, en la librería Tanco, me hace especial ilusión porque estará una persona con la que empecé a escribir en la juventud. Allí explicaré en qué vivencias reales y personajes de la ciudad se basan mis poemas, como el Ateneo que estaba en la Torre de Ourense o las noches en la plaza del Hierro.
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