Galería | Las coplas del ciego, otra forma de periodismo
UNA VIDA DE COLECCIÓN (XXX)
Más de 5.000 piezas de estas coplas forman la colección que Xosé Luis Floxo conservada en el Museo da Cornamusa
El amor, el crimen, la traición, los celos, la venganza, estas y otras pasiones humanas, además de acontecimientos históricos como la guerra de Cuba, o el hundimiento del Titanic, contadas en verso y tarareadas con un tonillo monótono y especial, esas eran las coplas de ciego o Pliegos de Cordel, conocidas con ambos nombres y que alguien comparó con una forma más de periodismo al coincidir con eéste en su finalidad de contar historias. Más de 5.000 piezas de estas coplas forman la colección que Xosé Luis Floxo conserva cuidadosamente ordenadas y catalogadas en el Museo da Cornamusa dependiente de la Diputación provincial, cantidad incrementada en los últimos meses por la adquisición de 300 coplas por un valor de 3.000 euros. Literatura, casi siempre en cuatro versos optasilabos rimando los pares y música con aire a veces de seguidillas, hacían de ellas un género atractivo y sencillo que los cantores, con frecuencia ciegos, recitaban en las plazas de los pueblos para deleite de los vecinos que sufrían y reían con los casos tremebundos ocurridos por el mundo. Pocas incluyen el nombre de los autores de música y letra. El dibujo que las encabeza hace alusión a una escena del suceso que se está contando y es importante que tanto el tema como la forma de contarlo aporten dramatismo, emoción e intriga para atraer la atención del público y provocar en él sensaciones varias. Con frecuencia comenzaba el texto con la invocación a una virgen o un santo con el fin de evitar la censura.
Para el verdadero coleccionista cada cosa particular se convierte en una enciclopedia que contiene toda la ciencia de la época, la industria y del propietario de quien proviene. La fascinación más profunda del coleccionista consiste en encerrar el objeto individual en el círculo mágico congelándose éste mientras le atraviesa un último escalofrío de ser adquirido
La provincia de Ourense es la gallega en la que más abundan las coplas debido posiblemente a su proximidad a Castilla de donde procedían. En lo que se refiere a las producidas en la provincia, el coleccionista recogedor de muchas de ellas, destaca los casos de Ignacio Moldes, famoso compositor de Rubiá fallecido en los años 50, a las cantadoras Pilar Fierro de Riós, Elvira Touzón y Luzdivina Pérez de Rico,i especializada esta última en cantar coplas dedicadas a la siega.
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