Los hornos de leña aguantaron el envite en Ourense y la industria se reactivó
APAGÓN ELÉCTRICO
Hoteles de A Ponte, Ourense, se llenaron de viajeros afectados por el apagón
La hora del regreso de la energía generó un efecto dominó en varios negocios de Ourense. Se calcula que la ciudad recuperó el suministro entre las 5,30 horas y las 7,00 de la mañana, siendo una reactivación por barrios, lo que impidió el normal funcionamiento de hornos y obradores de pan, que suelen empezar su jornada unas horas antes. Solo aquellos que disponían de horno de madera pudieron encenderlos y sacar hornadas, con lo que el martes no era posible encontrar barras en muchos establecimientos ourensanos.
La Plaza de Abastos resistió al apagón. No hubo apenas pérdidas que lamentar ya que los arcones con congelados aguantaron y también las flores que preocupaban mucho por la campaña del Día de la Madre. La situación sí que provocó que unque ayer apenas hubiera producto fresco. De las cuatro pescaderías, solo una logró tener suministro. “Nos llamaron desde la Lonja de Vigo, que empezó a operar hasta las 7,00 horas, que si queríamos algo nos mandaban.”, afirman desde la pescadería Lola y Espe. Heidi Vanegas, que regenta un puesto en la Plaza de Abastos, comentaba que “la gente entró en pánico el martes, y se llevó mucho género. Nuestro horno tiene generador, pero el pan llegó más tarde, y no tuvimos repostería hasta media mañana”. Una situación que contrasta con la de Jocelyn Toro, quien regenta un establecimiento en la calle Doctor Fleming, quien relataba que “los hornos no pudieron funcionar, porque la luz no les llegó hasta las 7,30 horas. No tenemos pan ni empanadas, estamos de vacío, y no podemos ofrecerlo a los clientes”.
En Juan XXIII, y después de vivir largas colas durante la mañana del martes, Marta Blanco relataba que “la gente comprendió la situación y vino bastante tranquila. Hoy hubo menos pan. Al no haber luz, no se pudo trabajar bien. Son hornos de leña, pero no había mucha visibilidad. Tuvimos menos cantidad, pero pudimos servir todo bien”, concluía la panadera.
Quien hizo su particular agosto ante la coyuntura fueron los hoteles. El Hotel Alda Estación, próximo a la Intermodal se llenó de usuarios del tren que quedaron tirados ante el parón ferroviario. También los más céntricos, como el Hotel Irixo, a pesar de no tener luz. “Tiramos con velas y linternas”, explican desde el establecimiento.
Jornada de nervios
El del martes fue un día en el que muchos comercios no pudieron funcionar todavía al 100%, pues aún se experimentaron problemas con los sistemas de pago electrónicos. Luis Rivera, presidente del Centro Comercial Aberto Ourense (CCA) Ourense Centro afirmaba que “fue un día de nervios. El 80% de las tiendas tuvieron que cerrar porque les fallaron las cajas y las TPV (plataformas de pago con tarjetas)”. También incidía el presidente en que “el ambiente en general en la calle estaba un poco bajo. La pandemia nos demostró lo vulnerables que somos, y el lunes recibimos un recordatorio”.
Recuperación industrial
Después de tener que mandar a sus trabajadores a casa sobre las 14,00 horas del lunes, los polígonos del contorno de Ourense recuperaron la luz a partir de las 8,15 horas, y poco a poco fueron poniéndose en marcha. Empresas como Megatech no pudieron arrancar el turno de mañana, pero la situación se fue normalizando.
En Coren, “las granjas han funcionado con normalidad debido a que cuentan con equipos electrógenos, pero sí ha habido incidencias en las plantas de alimentación animal y en los centros de procesado por la falta de electricidad”, señalaban. En la jornada de ayer “retomamos la producción, con los correspondientes ajustes. En todo caso, continúa la preocupación por lo sucedido y porque no hay garantías de que no vuelva a ocurrir”.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
REAL ACADEMIA GALEGA DE CIENCIAS
María Martimón, paleoantropóloga ourensana: "La ciencia es muy a la gallega, siempre suele responder con otra pregunta"
Lo último
PODCAST Y VÍDEO
El primer café | Jueves, 26 de marzo
BALONCESTO FEMENINO
El primer brindis de Suso Garrido por el Ensino