El ladrillo ourensano envejece: El 66% de las casas de la ciudad superan los 40 años

FALTA DE NUEVA CONSTRUCCIóN

Poco más de 10.00 viviendas familiares, el 16% de la ciudad de Ourense, se levantaron durante el siglo XXI, es decir, el 66% superan los 40 años

La mayoría de viviendas se fecha entre 1951 y 1990
La mayoría de viviendas se fecha entre 1951 y 1990 | Oscar Pinal

Las viviendas de Ourense alcanzan el periodo de madurez, de acuerdo con los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE), que en sus datos correspondientes a 2021 -los de más reciente disposición- establecía en la ciudad un total de 67.492 edificaciones catalogadas como “viviendas familiares”, en torno a la cuarta parte de estas construcciones en la provincia.

La mayoría de construcciones (24.736) se levantaron entre los años 1971 y 1990, en decir, oscilan entre los 36 y los 55 años. Si a esta cifra le sumamos las construcciones precedentes, el resultado es que más del 66% de la vivienda disponible en Ourense tiene 40 o más años.

Entrando en los desgloses por edades, se puede comprobar que la mayoría de construcciones (24.736) se levantaron entre los años 1971 y 1990, en decir, oscilan entre los 36 y los 55 años; pero si a esta cifra le sumamos las construcciones precedentes, el resultado es que más del 66% de la vivienda disponible en Ourense tiene 40 o más años. En el lado opuesto, desde el año 2001 hasta 2020, la ciudad apenas ha visto el levantamiento de 10.845 vivivendas, lo cual representa poco más del 16% de lo disponible en la ciudad.

De hecho, el IGE establece una edad mediana para Ourense de 44 años por vivienda, lo cual sitúa a la mayoría de la ciudad al borde del mínimo legal para que los inmuebles deban sometrse a la Inspección Técnica de Edificios.

Otro dato que reflejan las estadísticas es que la mayoría de edificaciones se corresponden con la edad del último plan de urbanismo vigente (1986), siendo pocas las promociones que se han atrevido a preparar nuevas construcciones, especialmente tras la caída del plan de 2003 y el atasco en su renovación.

Los decanos de Toén

En lo que respecta al área metropolitana, las viviendas más vetustas se encontrarían en Toén, donde los datos del IGE marcan medianas de 48 años para la vivienda familiar, y una medida tipo de 128 metros cuadrados. La ciudad, junto a Coles y Taboadela, se coloca en el siguiente peldaño, sumando 44 años entre las paredes de sus casas.

En el extremo opuesto, encontramos Barbadás, y una mediana de 26 años para sus viviendas familiares. Es después de la ciudad, el lugar donde se contabilizan más construcciones desde el comienzo del siglo XXI, sumando más de 2.300 viviendas hasta el año 2020.

Le sigue Pereiro de Aguiar, con una mediana de 29 años, y más de un millar de viviendas cuya edificación es posterior a 2001. Por contra, en Taboadela apenas se han levantado 136 edificaciones desde el comienzo de siglo, siendo con diferencia la localidad del área metropolitana más atrasada en este sentido.

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