Lorena Fernández, la ourensana con plaza de profesora con solo 22 años: "Gracias a mi profe de infantil"

EN EDUCACIÓN PRIMARIA

La ourensana Lorena Fernández Iglesias arrancará su trayectoria como docente en el CEIP Luis Pimentel de Lugo tras pasar unas oposiciones que solo tardó nueve meses en preparar

La maestra de música Lorena Fernández Iglesias
La maestra de música Lorena Fernández Iglesias

El primer día de clase es un momento muy especial para miles de niños, que queda marcado entre las efemérides biográficas de todo el mundo de por vida. Pero esa sensación, de mariposas en el estómago, ante los nervios por la llegada del inicio de un nuevo capítulo vital, no se limita a los más pequeños, sino también a centenares de docentes en toda Galicia.

Muchos de los profesores todavía se encontraban en el otro lado de las aulas de los colegios e institutos hace menos de una década. Uno de los casos más llamativos es el de la ourensana Lorena Fernández Iglesias, que sacó su plaza hace unos meses con solo 22 años y que se estrena como maestra de música en Educación Primaria en el CEIP Luis Pimentel de Lugo, donde le asignaron en las listas definitivas.

El origen de este logro es la fusión de las dos grandes pasiones de Lorena Fernández. “Gracias a mi profesora de infantil, que fue la que me transmitió su vocación por la enseñanza, desde pequeñita, desde que tengo uso de razón, quise ser profesora. Y para poder combinar con mi pasión de la música, pues decidí ser profe de música”, resaltó la docente.

A los ocho años ya empezó a tocar el piano y dos años después entró en el conservatorio tras pasar las pruebas de acceso. “Estudié hasta el profesional de piano y por el camino también me fui enganchando al canto”, exclamó la profesora, que incluso pasó los primeros castings de La Voz Kids cuando era pequeña.

Tras graduarse en Educación Primaria con mención en música hace tan solo un año, se planteó realizar un máster “por los puntos de méritos” pero finalmente se lanzó a conseguir el objetivo de sacar una plaza: “Decidí apostarlo todo a preparar la oposición, empecé en septiembre, salió bien y conseguí la plaza en tan solo nueve meses”.

Metodología renovadora

Más allá del mérito de su juventud, esta ourensana llega con una visión renovadora, dispuesta a desterrar el estigma de que su materia es secundaria o el “cajón desastre” del horario escolar. Para ella, el objetivo es contextualizar el aprendizaje partiendo de la música que ya escuchan los alumnos, demostrándoles su utilidad constante en la sociedad: “Somos receptores de música queramos o no queramos”.

Su metodología huye de la amplia presencia tradicional de la flauta, de la que no prescindirá pero a la que si tratará desterrar de su monopolio, especialmente en las edades tempranas, aplicando técnicas renovadoras. “No me parece coherente empezar a tocar un instrumento antes de saber utilizar el que todos llevamos puesto, que es el propio cuerpo y la voz”, reflexionó. Por ello, sus clases priorizarán la percusión corporal, el canto y los coros, herramientas que fomentan la socialización y refuerzan la autoestima de los escolares.

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