Mapa | Ourense tiene espacios aptos para resguardarse del calor, pero carece de un listado
REFUGIOS CLIMÁTICOS
La ciudad de Ourense tendrá en verano de 2026 el primer refugio climático urbano de Galicia, situado en la avenida Otero Pedrayo
El proyecto que se desarrollará en la avenida Otero Pedrayo es pionero en Galicia. Sin embargo, lo cierto es que cualquier ciudad goza de múltiples rincones que pueden encajar dentro de la descripción de refugio climático. Estos espacios, tanto interiores como exteriores, que permiten protegerse del calor o del frío extremo, son lugares que ya existen sin necesidad de construir nada nuevo, aunque en la mayoría de los casos no se tiene conocimiento.
Bibliotecas municipales, centros cívicos, centros comerciales, mercados, museos, zonas verdes, parques con sombra y agua, y piscinas públicas son algunos de los lugares de referencia. En los interiores, los edificios cuentan con climatización, ofreciendo un ambiente agradable y fresco en las horas centrales del día. Mientras que los exteriores cuentan con un entorno que ayuda a que la sensación térmica sea más agradable.
Ciudades como Barcelona, Madrid, Bilbao, Zaragoza o Valencia tienen creada desde hace años una red de refugios climáticos. Así, en la web de sus ayuntamientos recopilan una lista de lugares para que tanto ciudadanos de la localidad como visitantes puedan localizar espacios donde refugiarse. Ourense también podría hacerla, ya que cuenta con diversas zonas que, por sus características, son aptas para hacer frente a temperaturas extremas.
El Centro Comercial Ponte Vella es uno de los lugares más concurridos cuando el termómetro alcanza valores extremos. A pesar de tratarse de un espacio privado, tiene una gran superficie climatizada en la que cobijarse del calor y pasar un rato agradable. Las bibliotecas son también consideradas un buen refugio climático interior, de la misma forma que la Catedral o el resto de iglesias que se reparten por la ciudad. Los museos o espacios culturales, aunque pocos los que están abiertos al público, también encajan en el listado, ya que proporcionan unas condiciones óptimas para la salud y una oferta cultural de interés.
En lo que se refiere a espacios exteriores, entre estos refugios no pueden faltar las piscinas públicas como las de Oira, principal vía de escape de los ourensanos frente al calor. También se incluyen las zonas fluviales y termales, lugares en los que poder refrescarse, descansar o practicar algún deporte. Así, las proximidades del Miño o el Barbaña pueden ser un refugio térmico.
El casco antiguo por su propia arquitectura, en la que predomina la piedra, ofrece también temperaturas más bajas que otras zonas en las que el asfalto está más presente. Por último, hay que destacar también los parques en los que hay vegetación.
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