El refugio climático en la avenida Otero Pedrayo de Ourense rebajará tres grados la temperatura

CALOR EXTREMO

El aumento de vegetación previsto en esta avenida Otero Pedrayo de Ourense principal permitirá “crear un mayor confort” para los ourensanos

Avenida Otero Pedrayo.
Avenida Otero Pedrayo.

Año tras año, Ourense alcanza niveles extremos en los termómetros. Sin ir más lejos, el 2025 fue el año más caluroso, con una temperatura media de 35,35 grados durante el mes de agosto. Esta situación provoca que durante la época estival muchas zonas se conviertan en islas de calor y genera la necesidad de crear lugares óptimos para que los ourensanos puedan refugiarse.

Si todo avanza según lo previsto, la ciudad tendrá en verano de 2026 el primer refugio climático urbano de Galicia. La semana pasada, la Xunta y el Concello de Ourense firmaron el convenio que permitirá hacer realidad el proyecto en el que llevan tiempo trabajando, junto a la Universidade de Vigo. El plan diseñado prevé la instalación de maceteros y árboles frondosos en la avenida Otero Pedrayo, buscando crear un espacio en el que se reduzca la temperatura.

Lugar idóneo

Todas las decisiones de este proyecto tienen un porqué. En base a la necesidad de crear espacios acondicionados para hacer frente a las altas temperaturas, la UVigo desarrolló un mecanismo mediante el cual cualquier concello puede ver dónde se encuentran sus islas de calor y refugios climáticos.

Gracias a esta herramienta, y aunque la intención de la Xunta es realizar actuaciones en toda Galicia, Ourense y más concretamente la avenida Otero Pedrayo fueron elegidas para iniciar el “Programa de Refuxios Climáticos” debido a sus características. “Este lugar é idóneo para a actuación, xa que ten escasa vexetación, ausencia de sombras e ademais é moi lineal”, explica María Mejuto, jefa de Servicio de Cambio Climático en la Xunta.

Intervención

Con la intención de que esta zona de la ciudad pase de ser una isla de calor a convertirse en un refugio climático, han proyectado aumentar la biodiversidad en la zona, con el fin de “diminuir esa temperatura superficial e crear un mayor confort”. Así, en la vía de servicio se plantarán árboles de más porte, mientras que en las tres rotondas se incluirá vegetación menor. Todo ello acompañado de un sistema de riego adecuado. Las especies serán autóctonas y los trabajos no afectarán a la circulación.

Resultados

Con esta sencilla actuación, los resultados previstos serán notables. “O dato que temos da Universidade de Vigo é que se vai poder diminuír a temperatura superficial en 3 graos”, apunta la jefa del Servicio de Cambio Climático. Con todo, no hay que olvidar que en Ourense sería necesario plantar más de 26.000 ejemplares para cumplir los ratios recomendados por la OMS. En la actualidad hay un total de 8.255, una media de un árbol por cada 12 ourensanos. La vegetación es cada vez más necesaria, ya que actúa como filtro de partículas contaminantes, además de absorber el dióxido de carbono.

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