Marcos Bouza, un ourensano en Maputo: “La vida es probar cosas. Si no estás a gusto en un sitio, puedes cambiar”

ENFERMERO EN MOZAMBIQUE

A sus 32 años, Marcos Bouza es uno de los pocos nativos ourensanos que aún emigran. Tras su paso por Inglaterra y Guinea Ecuatorial, este enfermero desarrolla proyectos de cooperación internacional en la capital de Mozambique.

Marcos Bouza, enfermero ourensano en Mozambique.
Marcos Bouza, enfermero ourensano en Mozambique.

Marcos Bouza representa a ese nuevo perfil de ourensano que, lejos de la emigración forzosa del siglo pasado, se mueve por el mundo por vocación profesional. Tras formarse en Santiago y pasar por Finlandia, Inglaterra y Guinea Ecuatorial, este enfermero lleva cinco meses en Maputo trabajando para una ONG vinculada a la Cooperación Española. Su llegada al continente africano derribó sus propios prejuicios: “Tenía en mente el estereotipo de África, todo muy básico y rural, pero me sorprendió la buena infraestructura y el nivel de vida que tienen algunas personas”, reconoce.

En la capital mozambiqueña, Marcos describe una realidad cosmopolita donde convive con profesionales de todo el mundo. Asegura que, aunque existe una gran desigualdad, “si tienes los medios, puedes tener una vida muy parecida a la de España”, disfrutando de servicios y entornos que poco tienen que ver con la imagen romántica o precaria del continente.

A pesar de la riqueza de su experiencia en África, la distancia pesa. Marcos extraña la movilidad europea, la música en directo y, sobre todo, a su familia y amigos. Sin embargo, anima a otros jóvenes a no tener miedo al cambio: “La vida es probar cosas. Si no estás a gusto en un sitio, siempre puedes cambiar; ninguna decisión es para toda la vida”.

Este viaje vital ha transformado profundamente al Marcos que salió de Ourense hace una década. Él mismo reconoce que ha aprendido a dejarse llevar por lo que realmente le motiva, ganando una seguridad que antes no tenía. “Antes era un poco más de seguir la corriente; ahora estoy más seguro de mí mismo, de lo que quiero y de lo que me gusta”, confiesa. Para Bouza, la experiencia de vivir fuera le ha enseñado a rodearse de la gente adecuada y a confiar en su propio criterio, entendiendo que, aunque la distancia sea grande, siempre existe una vuelta atrás si uno no se siente a gusto.

Contenido patrocinado

stats