María Martimón, paleoantropóloga ourensana: "La ciencia es muy a la gallega, siempre suele responder con otra pregunta"
REAL ACADEMIA GALEGA DE CIENCIAS
La prestigiosa paleoantropóloga ourensana, María Martimón, es la codirectora de las excavaciones de Atapuerca y ha ingresado en la Real Academia Galega de Ciencias
La Real Academia Galega de Ciencias (RAGC) celebró ayer en Santiago de Compostela el acto de ingreso de la ourensana María Martinón como académica correspondiente en la sección de Biología y Ciencias de la Salud. Actual directora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) y codirectora de las excavaciones de Atapuerca, es una figura de referencia internacional en el estudio de la evolución humana.
El presidente de la RAGC, Juan Lema, destacó durante la apertura su manera de entender la ciencia “como un compromiso vital con el conocimiento y con la sociedad”, así como su capacidad para divulgarla. Subrayó además que el estudio de la evolución humana permite comprender mejor “quiénes somos” y cómo la diversidad ha moldeado nuestra historia colectiva a lo largo de los milenios.
Diálogo
En su discurso de ingreso, la investigadora reflexionó sobre la naturaleza humana desde el diálogo entre la medicina y la evolución. “Lejos de visiones simplistas, la ciencia muestra una realidad compleja”, defendió, en la que cooperación y conflicto conviven desde los orígenes de la especie. A través de los hallazgos de Atapuerca, explicó, es posible rastrear tanto la violencia como el cuidado hacia los más vulnerables, lo que convierte este yacimiento en “un tesoro singular” para entender la compasión, la resiliencia y los vínculos humanos.
La ourensana reivindicó también el papel del conocimiento científico para afrontar los tiempos complejos actuales: “No elimina los límites, pero nos permite comprenderlos y habitar el presente con mayor lucidez”. En este sentido, defendió que el ser humano se define por su capacidad para gestionar sus contradicciones.
El acto incluyó la laudatio, un discurso de elogio para destacar los méritos y trayectoria, del prestigioso genetista Ángel Carracedo, quien recordó con simpatía su etapa como alumna y destacó una trayectoria “imparable” que la ha situado en la élite de la paleoantropología internacional.
Pregunta. ¿Qué significa para usted este nombramiento?
Respuesta. Es un motivo de orgullo y de emoción, por ser una institución tan prestigiosa en la que voy a tener la suerte de poder codearme con figuras muy relevantes en el ámbito de la ciencia. Estoy con la ilusión de que voy a aprender muchísimo de todos ellos y además con el añadido, por supuesto, de que sea en mi tierra. Es un reconocimiento profesional, pero también personal.
P. A veces se dice eso de que uno no es profeta en su tierra.
R. Por suerte, yo sí que me siento muy querida y un día como el de hoy es el mejor ejemplo de ese cariño. Espero poder dar a mi tierra tanto como me están dando a mí.
P. ¿Qué nos puede enseñar la evolución humana para entender los retos del presente?
R. Nos puede dar una persectiva muy completa sobre las incertidumbres y los tiempos de convulsión que estamos viviendo. Es fácil preguntarse si la violencia nos define, pero lo que muestra la ciencia es que han coexistido una faceta conflictiva y otra cooperativa y compasiva. Probablemente esta última es con la que más se identifica el ser humano. Y tenemos una herramienta fundamental para regular ambas: el conocimiento. La ciencia, la cultura y la educación son las mejores herramientas que tenemos para orientar nuestro comportamiento.
P. Entonces, no está todo perdido.
R. Yo creo que no. El conocimiento no arregla todos los problemas, pero nos coloca en otra posición frente a ellos. Nos permite vivir con más lucidez y aporta esperanza.
P. ¿Qué le sigue sorprendiendo de Atapuerca a día de hoy?
R. Que siempre pasa lo imposible. Vivimos hallazgos inesperados que cambian el paradigma. Atapuerca ha batido hasta tres veces el récord de la presencia humana más antigua de Europa. Desde 2022 sabemos que existió vida humana aquí desde hace más de 1,2 millones de años.
P. ¿Cuanto más descubrimos, más entendemos o surgen más preguntas?
R. La ciencia es muy a lagallega: a una pregunta suele responder con otra. A los científicos nos gusta mucho comprender el cómo y el por qué. Ese proceso es a veces lo más enriquecedor.
P. ¿Qué hallazgo le marcó más?
R. Reconocer un diente humano en la Sima del Elefante, justo después de mi tesis que iba precisamente sobre ese tema. Fue aplicar todo lo aprendido y descubrir un humano de más de un millón de años. Un momento muy emocionante.
P. La ciencia sigue siendo un ámbito masculinizado. ¿Cómo lo ha vivido?
R. Creo que los tiempos están cambiando. He tenido la suerte de trabajar en equipos con mujeres líderes y también hacerlo yo. Creo que el ejemplo es fundamental para demostrar que esto es posible.
P. ¿Le preocupa el futuro?
R. Sí, pero también creo que tenemos herramientas para transformarlo. A través del conocimiento, la reflexión crítica y la tecnología podemos decidir hacia dónde queremos ir. Prefiero el optimismo y la proactividad al pesimismo derrotista.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
REAL ACADEMIA GALEGA DE CIENCIAS
María Martimón, paleoantropóloga ourensana: "La ciencia es muy a la gallega, siempre suele responder con otra pregunta"
VELARÁN POR QUE CUMPLA RENFE
Dereito ó Tren pide más paradas en A Gudiña
Lo último