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Ourense, la ciudad de las vallas infinitas
JUICIO CONTRA RUBENS
A las decimocuarta fue la vencida. Tras múltiples señalamientos, ayer en el Penal 1 se celebró un juicio contra Rubén R.L., más conocido como Rubens, por quebrantar la orden de alejamiento contra su expareja el 9 de junio de 2020 y por amenazas. Rubens compareció desde prisión donde se encuentra por haber apuñalado ese mismo día al novio de su expareja, que era policía nacional en ese momento, con un cuchillo de 19 centímetros y nueve centímetros de hoja.
Lo hizo en un bar ubicado en Valle Inclán y allí junto a la víctima estaba su novia, la expareja de Rubens. Por ello, la fiscal sostiene que ese día incumplió la prohibición de acercarse a ella a menos de 300 metros dictada en un auto del 13 de septiembre de 2019.
El primero en declarar fue la víctima de la agresión. Contó que ese día estuvo en el bar con la exnovia del acusado y dos personas más. “Me apuñaló y se fue”, aseguró cuando fue preguntado sobre si Rubens fue al bar aquel día. En este tipo de juicios la distancia juega un papel fundamental. Según el testigo, su entonces pareja se encontraba a unos 10 metros de él.
Respecto a posibles mensajes intimidatorios por parte del acusado, el declarante aseguró que no le llegaron a él, sino a la expareja de Rubens. “Las amenazas eran para mí, para ella eran más insultos”, afirmó.
Justo después declaró la expareja de Rubens, quien aseguró que sí que trabajaba en el bar donde sucedieron los hechos y que el acusado fue hasta allí el 9 de junio de 2020. Sin embargo, dijo no recordar si se comunicaron por WhatsApp ni si hubo amenazas.
Por ello, la acusación particular pidió que se reprodujesen los audios en los que se escucha una voz, presuntamente de Rubens, vertiendo amenazas. La declarante le preguntó si era necesario, a lo que la jueza le respondió que sí. Tras ello, comenzaron a reproducirse los audios, que contenían expresiones como las siguientes: “Según te vea te voy a reventar”; “te mato en cero coma (…) voy a por ti”; “te estoy esperando”; “no sabes quién soy yo, (…) te voy a coger tarde o temprano”.
Según comenzó a escuchar los audios, la expareja de Rubens comenzó a llorar y tras su reproducción necesito unos segundos para recomponerse. A preguntas de la defensa, aseguró que no tiene interés en que se condene al acusado. “Creo que ya ha pagado lo suficiente”.
Además, insistió en que aquel día fue a por su novio y no a por ella. “En esos momentos Rubén no era Rubén”, añadió. Por último declaró Rubens, quien solo contestó preguntas de su abogado. Su testimonio fue muy breve, ya que se limitó a decir que el día de los hechos estaba borracho y drogado y no recuerda nada.
Rubén estuvo fugado en Suiza tras la sentencia de la Audiencia Provincial hasta que fue extraditado a principios del pasado año. Su abogado defendió ayer que su extradición se produjo por el otro procedimiento y por ello no puede ser enjuiciado por estos hechos. Ahora hay que esperar a la sentencia para ver si su petición tiene éxito. La fiscal solicita para el acusado una pena de 1 año y 9 meses de prisión por un delito de amenazas y otro de quebrantamiento.
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