Mercería La Violeta

LEMBRANZAS

Esquina de la mercería La Violeta.
Esquina de la mercería La Violeta. | .

En los años veinte, abrir una mercería era una idea excelente; con un negocio así, más de una familia podía vivir holgadamente. Inicialmente, su oferta se centraba en botones, cremalleras, corchetes y todo tipo de cintas... Y mejor no sigo, porque el catálogo era inmenso. En algunos casos se atrevían incluso con telas de calidad, aunque eso suponía competir con los grandes almacenes que, por dimensiones, podían permitirse una variedad mucho mayor.

Las jovencitas ourensanas visitaban con frecuencia su escaparate para decidir en qué emplear sus ahorros

Cuando en febrero de 1935 abrió La Violeta (Viuda de Cobas), lo hizo en uno de los locales más comerciales de la época: la esquina de la calle Pereira con la Plaza Mayor (hoy avenida de Pontevedra). Por aquel entonces, empezaba a popularizarse el prêt-à-porter, principalmente en ropa infantil y, de manera indiscutible, en prendas de ceremonia para bautizos. Sin embargo, su oferta era inusualmente variada para aquellos años: incluía bisutería, perfumería, pequeña marroquinería e incluso fajas y medias.

Las jovencitas ourensanas visitaban con frecuencia su escaparate para decidir en qué emplear sus ahorros. Junto a ellas acudían también las futuras mamás. Cuentan también las crónicas que las chicas que trabajaban en La Violeta formaban un ramillete precioso; ¿vendría de ahí el nombre?

Lo cierto es que el negocio no tuvo fortuna, ya que su andadura solo duró desde aquel febrero hasta finales de 1938. Eran, sin duda, tiempos difíciles.

Contenido patrocinado

stats