Miles de fincas sin desbrozar en Ourense a pocos días de que expire el plazo de la Xunta

MENOS DE DIEZ DÍAS

Las empresas de desbroce de Ourense sin capacidad de actuar ante todas las llamadas de particulares a última hora

Un operario realiza un desbroce dentro de una ejecución subsidiaria de Seaga en Ourense
Un operario realiza un desbroce dentro de una ejecución subsidiaria de Seaga en Ourense | Xesús Fariñas

A falta de poco más de una semana para terminar la campaña de prevención de incendios en las franjas de 50 metros alrededor de las aldeas, con límite el 31 de mayo, las empresas de desbroces de la provincia alertan de que los avances están siendo mínimos hasta la fecha, especialmente en manos privadas y fundamentalmente en parroquias no priorizadas, las que no cuentan con la opción de contratar al Servicio Agrario Galego (Seaga) para realizar la limpieza. Pese al refuerzo en el último convenio solo 168 de las más de 900 parroquias de la provincia están entre las priorizadas.

La inacción por parte de algunos propietarios de fincas colindantes con aldeas durante el transcurso de la campaña en las últimas semanas está ocasionando un colapso de peticiones de desbroces de última hora, ante la vorágine de inspecciones por parte de la Xunta y de multas por parte de los ayuntamientos a partir del 1 de junio.

Desde empresas del sector lamentan que “a xente pasa de todo”, como afirman desde Desbroces Amoeiro, y que muchos propietarios confían en la ausencia de sanciones o esperan hasta el mes de junio para ahorrar haciendo una única sesión de limpieza de cara al verano, ocasionando este aluvión de última hora que deja a las firmas sin margen de maniobra.

“Ata agora chamaron pouco, pero agora mesmo todos queren de golpe. De xente nova non dou atendido nada, só clientes antigos”, reconocen desde Desbroces Ourense. A esto se suma la frustración por el intrusismo, con “falsas empresas sen contratos nin seguros” que aprovechan la urgencia y el exceso de demanda estacional.

Falta de mano de obra

La irresponsabilidad o la falta de previsión no son los únicos factores que explican la gran cantidad de fincas sin limpiar. La brecha entre las rígidas obligaciones legales y la compleja realidad demográfica del medio rural dibuja un escenario que los propios regidores locales definen como “un querer e non poder”.

“A xente maior que non pode coller unha desbrozadora manual e estas dúas ou tres empresas que hai no entorno da nosa comarca non dan feito”, afirmó el alcalde de Muíños, Plácido Álvarez, que subrayó que “aínda querendo” cumplir con los plazos “non hai persoal”.

El alcalde reconoció que está teniendo dificultades para encontrar trabajadores: “Estou intentando facer dúas brigadas para a prevención e extinción de incendios desta tempada, de tres meses cada unha e veremos se as dou completado”.

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