Ourense no tempo: álbum de verano | La ciudad de Ourense, en la revista Galicia Gráfica
LEMBRANZAS
Viaja al pasado con una nueva entrega de Rafael Salgado
La Plaza del Trigo, inconfundible, a pesar de que su fuente -porque también la tiene- fue una de las que más veces cambió de forma, tamaño y uso. Comenzó llamándose Fonte Nova, nombre que se extendió a toda la plaza, pero rápidamente la “envejecieron”.
En esta fotografía de hoy podemos ver en la pared de la Catedral que, a finales de los años 20, la moda era encintar las piedras en blanco de manera bastante basta; algo muy cómodo y rápido para el albañil, pero poco agradecido para la vista.
Y, por último, quiero volver a reivindicar estos fantásticos soportales, los más recogidos y bellos de la ciudad. Nunca supimos aprovecharlos del todo; se intentó con algún bar y restaurante, pero la idea no llegó a cuajar. ¡Qué pena! Cuántos “morunos” habré comido bajo esos arcos...
¿Os habéis fijado en que prácticamente todas las plazas de nuestra ciudad tienen inclinación? Por cierto, estos días me confirmaba mi amigo Domingo Paz que la Plaza Mayor de Cáceres también está inclinada... es cierto que no tanto como lo está la nuestra, pero también está en pendiente.
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