Las pintadas en los coches de A Ponte apuntan a una guerra entre vecinos y talleres por el aparcamiento: "Pensaría que era mi coche"

TENSIÓN REITERADA

Talleres del entorno de la calle San Rosendo y fuentes policiales apuntan al aparcamiento como posible trasfondo de los coches pintados en Ourense, aunque también hay particulares afectados.

Dos de los coches afectados por el vandalismo en el entorno de la calle San Rosendo, en Ourense
Dos de los coches afectados por el vandalismo en el entorno de la calle San Rosendo, en Ourense | La Región

El calvario de los vecinos de A Ponte con el miedo a aparcar su coche en la calle sufre un nuevo capítulo. Varios coches amanecieron esta semana con pintadas de spray verde en la carrocería en las inmediaciones de la estación de tren de Ourense, en lo que es una nueva escena de vandalismo en la calle San Rosendo. Los residentes ya están acostumbrados a denunciar robos y cristales rotos, pero que esta vez podría esconder un conflicto por las plazas de aparcamiento entre convecinos y talleres mecánicos.

La falta de estacionamiento en la zona y la presencia de vehículos que permanecen durante días aparcados en la vía pública generan malestar en la zona. Fuentes policiales y profesionales de los talleres del entorno apuntan a este enfrentamiento como posible origen de las pintadas, aunque por el momento se desconoce quién está detrás de los daños y cuáles fueron sus motivaciones.

Uno de los mecánicos de la zona confirma que dos vehículos de sus clientes aparecieron pintados. Uno de ellos llevaba varios días estacionado en la calle, a la espera de recibir un recambio necesario para completar su reparación. Una situación habitual en los talleres que, ante la falta de espacio, utilizan las plazas públicas para estacionar temporalmente los coches.

"A lo mejor me vio poniendo la batería y pensaría que era mi coche"

Sin embargo, no todos los vehículos afectados pertenecen a talleres. Otro mecánico del entorno de la estación intermodal introduce un matiz: entre los coches vandalizados también hay vehículos de particulares. "Ese coche rojo es de un particular, no es de ningún taller", asegura, en referencia a uno de los automóviles que aparecen en las fotografías de las pintadas.

La casualidad es que Alberto había trabajado en ese mismo coche apenas dos semanas antes. Le cambió la batería y se lo devolvió a su propietario, pero no descarta que alguien pudiera haberlo visto manipulando el vehículo y asociarlo erróneamente con su negocio. "A lo mejor me vio poniendo la batería y pensaría que era mi coche", plantea.

Alberto asegura que procura mantener los vehículos de sus clientes el menor tiempo posible en la calle y moverlos cuando es necesario. Ninguno de los coches de su taller ha sufrido daños y, según afirma, tampoco ha recibido quejas directas de los vecinos por ocupar plazas de aparcamiento.

Las pintadas añaden así un nuevo episodio a los problemas que arrastra el entorno de la estación de Ourense, donde ya se habían denunciado robos en el interior de vehículos y roturas de cristales. La posibilidad de que exista un conflicto vecinal por el estacionamiento, eso sí, cobra fuerza entre quienes conocen la zona.

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