La San Martiño, para todos y todas

DIVERSIDAD FUNCIONAL

Los más pequeños y las personas con diversidad funcional disfrutaron de la San Martiño

La atleta Olga Prado, un ejemplo de superación y un símbolo para dar visibilidad a la lucha contra la ELA, que reclama ayudas para la investigación de la enfermedad.
La atleta Olga Prado, un ejemplo de superación y un símbolo para dar visibilidad a la lucha contra la ELA, que reclama ayudas para la investigación de la enfermedad.

Un año más, y ya van siete, la Carrera Popular del San Martiño finalizó con la carrera inclusiva. Una actividad no competitiva que se lleva realizando desde 2018 y que está destinada a las personas con diversidad funcional y a los atletas más pequeños.

En esta edición, las carreras sub-18, sub-16, sub-14, sub-12 y sub-10 tenían sus propias salidas delimitadas y fueron muchos los deportistas, sobre todo de los diferentes colegios, los que se dieron cita. Como es habitual, los atletas tienen que competir sin ir acompañados, por lo que muchos pequeños optan por correr la carrera inclusiva para ir acompañados por sus padres. Lo que está claro es que el objetivo de la carrera inclusiva no era otro que participar en la fiesta del atletismo ourensano sin importar la edad o la condición. Todo ello fue lo que atrajo a 1.978 participantes a tomar parte de la San Martiño, destacar que en esta ocasión hubo 300 inscritos más, lo que demuestra el éxito de la prueba inclusiva.

No hay límites para los participantes con más méritos de cada edición.
No hay límites para los participantes con más méritos de cada edición.

Los casi 2.000 participantes cubrieron los 1,1 kilómetros de un recorrido que volvió a tener su salida en el Puente del Milenio y que termió en la zona del Puente Romano. Una vez llegados a meta, recibieron la merecida ovación del público presente.

Los bomberos y la versión ourensana de “Intocable”.
Los bomberos y la versión ourensana de “Intocable”.

Una vez más, las personas con diversidad funcional y las que tienen movilidad reducida han vuelto a demostrar que también pueden disfrutar del deporte. A pesar de ser la última prueba en disputarse, ha sido la primera en superación.

Como ya ocurrió en ediciones anteriores, la prueba sirvió para dar visibilidad a la enfermedad de la ELA con la participación de personas que sufren dicha dolencia, como Olga Prado. Fueron muchos los participantes que corrieron con camisetas con la leyenda “Corro por los que la ELA ha frenado”.

Los más pequeños, encantados

Los niños y niñas que no compitieron en la categoría sub-10 lo hicieron en la inclusiva, donde muchos estuvieron acompañados por sus familiares. Además, hubo muchos padres que llevaron a sus hijos en el carrito y que tuvieron su primera experiencia en la popular ourensana. El futuro está asegurado y la solidaridad, también.

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