El sector turístico alerta de una oleada de cancelaciones en Ourense

PRÓRROGAS EN LOS ALBERGUES

La inseguridad al viajar y llegar al alojamiento produce una caída de las reservas de finales de agosto en Ourense

Viajeros en el entorno de la estación intermodal.
Viajeros en el entorno de la estación intermodal.

El sector turístico mira con preocupación la evolución de los incendios. Los cortes de las comunicaciones consecuencia de las llamas han traído consigo una “cascada de cancelaciones”, en palabras de Ovidio Fernández, presidente de la Federación Provincial de Hosteleros, y la lentitud a la hora de restablecerlas va a dejar, asimismo, un impacto negativo en la economía ourensana.

La provincia afrontaba el mes de agosto con buenas perspectivas de ocupación y pernoctaciones, con varias comarcas rondando o superando el 90% de su oferta ya reservada. La previsión era mejorar las cifras de 2024, cuando se cerró el mes de agosto con 92.418 peroctaciones en los hoteles ourensanos y otras 11.891 estancias en casas rurales.

Todas esas previsiones han quedado desmanteladas por la situación de los montes ourensanos. Ovidio Fernández explicaba que “si valoramos la cantidad de gente que suele emplear la línea de alta velocidad -que sufrió un corte de seis días-, como los turistas que llegan por la A-52; muchos no pudieron ni llegar a los establecimientos. Se falló en establecer una conexión alternativa desde Zamora, y eso está haciendo mucho daño al turismo”.

Media vuelta

El presidente de los hosteleros, poniendo como ejemplo el hecho de que “algunos grupos fueron mandados de vuelta a 300 metros del lugar donde había hecho las reservas. El daño es grande, estamos viviendo un alto volumen de cancelaciones”.

La falta de garantías a la hora de afrontar el viaje, y la posibilidad de tener que prolongar la estancia más allá de lo esperado están llevando a que muchas reservas previstas hasta final de mes empiecen a candelarse. Es el caso de la Ribeira Sacra, donde mantenían previsiones que rondaban el 90% de ocupación. Alexandra Seara, gerente del consorcio, explicaba que “durante a ponte de agosto -entre los días 15 y 17- cumpríronse as previsións, pero xa estamos rexistrando cancelacións”.

Futuro negro

“Es un tema único que ha hecho muchísimo daño”, insiste Ovidio Fernández. “Sabremos los datos concretos de esta crisis cuando se acabe el fuego y podamos hacer balance”, indica el presidente de la Federación de Hosteleros.

Cancelaciones y prórrogas en los albergues

Los albergues de la provincia son establecimientos que han padecido esta crisis de forma especial, pues dependen especialmente de las reservas de última hora, muy vincualdas a peregrinos y al turismo mochilero.

Miguel Angel Rodríguez, presidente de la Asociación Galega de Albergues (Agalber), aseguraba que “los miembros nos comentan que las rutas xacobeas se pueden transitar, pero existe mucha desinformación, y algunas oficinas están desincentivando hacer el Camino de Santiago. Estamos registrando cancelaciones a una semana vista, cuando la situación tiende a mejorar, y ya no debería haber peligro”.

El presidente de Agalber recuerda que “el camino francés estuvo cerrado algunos días, pero la situación tiende a mejorar, y vamos a intentar moderar la alarma”, mientras pide que la administración también se implique.

En la ciudad, Santiago Vilar, gerente del Grelo Hostel, relata que “tenemos varias reservas canceladas. Muchas veces porque el viajero dependía de los trenes, o peregrinos que turvieron que adelantar el paso por algunas etapas ante el peligro de incendios”. Otra consecuencia es que “hemos tenido huéspedes que han reservado, o han prolongado su estancia ante la imposibilidad de viajar”.

“El pasado lunes (18 de agosto) tuve un pico de reservas de gente que estaba de paso en la ciudad”, continúa relatando Vilar, “y también deberíamos tener alguna reserva de peregrinos que no se están dando con el corte de rutas”.

Contenido patrocinado

stats