La A-76 cumple 20 años ninguneada por los gobiernos del PSOE y del PP

AUTOVÍA INEXISTENTE

Corría el año 2005 cuando José Blanco puso su empeño en crear una autovía para vertebrar el interior de Galicia, las comarcas de Valdeorras, Quiroga y Lemos. Veinte años después es una entelequia

Publicado: 17 mar 2025 - 06:15 Actualizado: 17 mar 2025 - 12:55
Un viaducto de la N-120, carretera que se desdoblaría para construir la autovía.
Un viaducto de la N-120, carretera que se desdoblaría para construir la autovía. | La Región

Dos décadas. Ese es el periodo temporal durante el que se lleva hablado y escrito ríos de tinta sobre una infraestructura viaria anunciada como primordial para la vertebración del interior de Galicia. Se trata de la autovía A-76, que deberá conectar la ciudad leonesa de Ponferrada con Ourense atravesando las comarcas de Valdeorras, Quiroga y Lemos. Veinte años después del anuncio hecho por el aquel entonces secretario de Organización del PSOE, el lucense José Blanco, quien había dicho que su palabra valía más que la de un ministro, se puede hablar de una infraestructura fantasma.

Los dos partidos que han gobernado en España, PP y PSOE, han mantenido el proyecto dentro de un cajón, sin mostrar mayor interés en desempolvarlo realmente y darle un arreón, desoyendo las periódicas quejas de las asociaciones empresariales de las comarcas que atraviesa y las tímidas reacciones de unas veces diputados populares y otras de socialistas, dependiendo de quien estuviese en el Gobierno, para impulsar esta carretera de altas prestaciones.

Reclamaciones

Recientemente, la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras de España (Seopan) envió un informe al Gobierno central que recoge las prioridades en cuanto a actuaciones a acometer hasta 2035 en materia de infraestructuras.

En su “Análisis de la inversión en infraestructuras prioritarias en España”, se han seleccionado varios proyectos de carreteras en planificación entre los que se incluye la construcción de la autovía A-76, una carretera de algo más de 131 kilómetros de longitud que para su construcción, años atrás, se estimaba necesaria una inversión de 1.400 millones de euros.

Doce tramos

El proyecto se divide en doce tramos. Los trabajos comenzarían en la provincia de León, en concreto entre Villamartín de la Abadía y Requejo (6,35 kilómetros). El plan de obra está terminado y sometido a información pública desde 2022. Solo falta su licitación.

El siguiente segmento de la autovía es el que une A Veiga de Cascallá (Rubiá) con O Barco de Valdeorras. Con una longitud de 8,5 kilómetros, este tramo cuenta con el proyecto ya terminado y está pendiente de salir a concurso para ejecutarlo.

El resto de los tramos O Barco de Valdeorras-A Rúa (16,9 kilómetros), A Rúa-Figueiredo (6,59), Figueiredo-San Clodio (7,58), San Clodio-Carballo de Lor (13,52), Carballo de Lor-A Pobra do Brollón (7,62) y A Pobra de Brollón-Monforte (5,7 kilómetros) tienen la declaración de impacto ambiental aprobada, desconociéndose los plazos que maneja el Ministerio de Transportes para la redacción del proyecto y su licitación, pues las preguntas realizadas en los últimos tiempos por senadores y diputados populares no han obtenido respuesta.

Variante de Monforte

Si todos ellos están paralizados, hay uno que se encuentra avanzado, que es la circunvalación de Monforte. Sin conocerse los motivos para fijarse de forma especial en un trayecto de 7,7 kilómetros para salvar la ciudad del Cabe por su parte sur, por la zona de la parroquia de Piñeira y A Babela (distriz) y con posibilidades de acceso al polígono industrial de O Reboredo, el ministerio del ramo tiene en fase final la redacción del proyecto y está pendiente de salir a información pública.

Para llegar a Ourense quedarían por ejecutar otros dos tramos. Uno es el que iría de Monforte a Os Peares, de casi 16 kilómetros; y el más largo de todos, de 22,9 kilómetros, el que uniría Os Peares con Lagariños (Coles), para enlazar con la autovía que conduce desde la ciudad de As Burgas a Santiago de Compostela.

Oposición

Si hace 20 años los empresarios de Valdeorras, principalmente, la cuna de la manufacturación de pizarra con fines constructivos, se frotaban las manos al entender que la A-76 facilitaría el envío de su material a toda de España y en Terra de Lemos se consideraba que la autovía sería el espaldarazo total a la plataforma ferroviaria logística de mercancías, conocida como puerto seco, en otras parte de Galicia, en las comarcas de Trives y Caldelas se pusieron en pie de guerra al considerar que sus territorios quedaban totalmente aislados, al tiempo que solicitaban el paso por su territorio aduciendo, entre otros argumentos, que la ejecución del proyecto era menos costoso que por Quiroga y Terra de Lemos.

Hubo varias manifestaciones reivindicativas al respecto, que cesaron cuando el ministerio indicó que de la autovía saldría un ramal para llegar a Trives y Caldelas.

Sea como fuese, ni la A-76 es una realidad veinte años después y ni mucho menos existe un proyecto para acercar la futura vía de altas prestaciones a esa zona de la montaña ourensana.

Las otras dos carreteras de las que nada se sabe

En el capítulo de deberes para la Administración central hay otras dos autovías que deberían servir para mejorar las comunicaciones en la Ribeira Sacra. Una es la denominada A-72, entre Monforte y Chantada, anunciada hace dos décadas dentro del aquel famoso plan Galicia, sin que el proyecto haya avanzado lo más mínimo para ser una realidad. La segunda autovía que entra en este grupo, en el de las carreteras soñadas, es la A-56, que debería comunicar las ciudades de Lugo y Ourense. De esta última solo se ha ejecutado un tramo de nueve kilómetros entre A Barrela y San Martiño.

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