Acevedo do Río y Celanova, la última unificación de concellos en Ourense

CASI SESENTA AÑOS

La provincia de Ourense mantiene congeladas sus fronteras municipales desde hace casi sesenta años con la fusión de Acevedo do Río y Celanova

Para encontrar la última fusión entre dos concellos ourensanos hay que retrotraerse en el tiempo hasta 1968, cuando en aquel entonces se unieron los municipios de Acevedo do Río y Celanova. El antiguo concello de Acevedo do Río, que comprendía además de esta parroquia, la de Milmanda y Alcázar de Milmanda, contaba con una extensión de 18 kilómetros cuadrados y una población que llegó a superar los 2.000 habitantes en la primera mitad del siglo XIX, hoy suma poco más de 180 habitantes.

Mucho antes de esta unión, la provincia ya había registrado movimientos de concentración en su mapa municipal. Fue concretamente en el censo de 1930 cuando se oficializó la desaparición por fusión de los antiguos concellos de Freas de Eiras y Villameá de Ramiranes. Ambos términos extinguieron sus fronteras y unieron sus recursos para constituir una nueva entidad local bautizada entonces como Ramiranes, un territorio que décadas más tarde, en febrero de 1985, pasaría a adoptar la actual denominación de Ramirás.

Al mismo tiempo, Celanova vivía su primer proceso de expansión al absorber por completo al municipio de Vilanova (conocido hasta 1916 como Villanueva de los Infantes). El mapa de la comarca de A Limia tampoco se quedó atrás ese mismo año, completando la reestructuración provincial con la desaparición definitiva del Concello de Moreiras, que fue integrado e incorporado al término municipal de Xinzo de Limia.

Una ciudad en dos

Los más mayores de la ciudad aún guardan algún vago recuerdo de aquello de tener dos ciudades diferentes en las dos márgenes del río Miño y de los pagos que había que realizar al cruzar el Puente Romano para poder pasar mercancías. El próximo 30 de noviembre se cumplirán 83 años de una fusión histórica para la ciudad.

Por extraño que parezca ahora, Canedo era un concello independiente que llegó a ser incluso más próspero que Ourense. Allí se construyeron antes las carreteras que conectaban con Vigo y Santiago y, sobre todo, se vivió una verdadera revolución industrial con el ferrocarril. Los pontinos tomaron la delantera en la parte comercial, con la creación de importantes almacenes, hospedajes, restaurantes o talleres.

Aunque el primer intento de anexión se remontaba a 1865, la integración entre Canedo y Ourense no empezó a fraguarse en serio hasta 1926 con la creación de una comisión mixta. Como fruto de este acercamiento, ese mismo año comenzó a diseñarse la Plaza de Abastos de A Ponte, aunque su construcción se retrasaría hasta la posguerra. Tras un complejo proceso administrativo impulsado en 1940, la fusión histórica se materializó definitivamente en 1943.

Los últimos casos gallegos

Tras estos antecedentes, el mapa municipal gallego permaneció inalterable durante más de 40 años. Esta tendencia cambió en 2013 con la fusión de los concellos coruñeses de Cesuras y Oza dos Ríos. El último movimiento autonómico se registró en 2016, cuando se integraron los municipios pontevedreses de Cerdedo y Cotobade.

Aunque hace un par de años un estudio encargado por la Xunta planteó nuevas propuestas de fusión, desde entonces no se ha vuelto a saber nada de ellas. Aquel documento ponía sobre la mesa la unión ourensana de Pereiro de Aguiar y Nogueira de Ramuín, además de otros casos autonómicos como Santiago y Teo, Noia y Lousame, Sanxenxo y Meaño, Alfoz y O Valadouro, y la integración de los municipios de la comarca del Deza (Agolada, Dozón, Lalín, Rodeiro, Silleda y Vila de Cruces)

Contenido patrocinado

stats