Las especies invasoras avanzan sin control y amenazan la biodiversidad en Ourense
"É UN PROBLEMA MOI IMPORTANTE"
Las acacias se han convertido en el principal problema en la flora, y la velutina, el visón y el cangrejo rojo, en la fauna de Ourense
La expansión de especies invasoras vegetales en Ourense tiene a la acacia como gran protagonista. Esta planta, introducida inicialmente con fines ornamentales, se ha convertido en una de las principales amenazas para los ecosistemas autóctonos. “É un problema moi importante, crean unha perda de biodiversidade e desestabilizan totalmente as comunidades vexetais nativas”, advierte Pablo Rodríguez “Oitabén”, presidente de la asociación ecologista Ridimoas, en O Ribeiro, donde la expansión de esta especie está completamente fuera de control.
No es la única especie invasora presente en la provincia. Por las tierras ouresanas se pueden observar el ailanto o la prímula acuática, además de plantas introducidas con fines decorativos como la hierba de la pampa. Especies como la “Ludwigia grandiflora” han colonizado canales y ríos, dificultando su control una vez asentadas.
Aun así, la acacia concentra la mayor preocupación por su capacidad de expansión. Su avance se ve favorecido por factores como el abandono del medio rural o los incendios. “El fuego elimina la competencia y ellas se apoderan muy rápido de los espacios quemados”, explica Serafín González, presidente de la Sociedade Galega de Historia Natural. Además, alerta de que su crecimiento es continuo y especialmente visible en las zonas bajas de la provincia.
Fórmula 1 de las invasoras
El éxito de las acacias como invasora responde a una combinación de ventajas biológicas. El profesor de la UVigo Juan Carlos Nóvoa explica que se trata de una especie extremadamente eficiente. “Es como el Fórmula 1 de las especies invasoras, todo lo hace más rápido”, señala.
Esa ventaja competitiva tiene consecuencias directas sobre el ecosistema. La acacia desarrolla un entramado de raíces muy denso que le permite captar nutrientes con gran eficacia, al tiempo que libera sustancias que dificultan el crecimiento de otras plantas, favoreciendo su expansión frente a la vegetación autóctona.
Pero más allá del impacto ambiental, el problema tiene una dimensión económica clave. El control de la acacia exige intervenciones continuadas y muy costosas. “Cinco mil metros cadrados poden superar os dez mil euros e non das acabado con elas”, explica Oitabén. A esto se suma la dificultad técnica del proceso, ya que las acacias rebrotan con facilidad y sus semillas pueden permanecer latentes durante décadas.
Los expertos reclaman una mayor intervención de la Xunta. “Es un problema muy grande y no se está actuando”, denuncia González, que considera que las medidas actuales son claramente insuficientes. “Un particular non pode asumir os custos desta loita”, subraya Oitabén.
La pesca deportiva introdujo las carpas y los lucios en los ríos
La expansión de especies invasoras no se limita a la flora. En la provincia de Ourense, la fauna exótica se ha consolidado también como un problema creciente, con efectos directos sobre el ecosistema. Entre las más conocidas está la velutina, cuya presencia se ha generalizado en todo el territorio y que afecta tanto a la apicultura como a los polinizadores silvestres. Sin embargo, no es el único frente abierto.
“Hay un problema gravísimo con el visón y el cangrejo rojo americanos”, señala Serafín González, que alerta del impacto de estas especies sobre la fauna local. En el caso del primero, su expansión se ha visto favorecida por escapes de granjas, mientras que el cangrejo rojo se introdujo de forma intencionada con fines recreativos.
Ecosistemas alterados
Ambas especies tienen en común su capacidad para alterar profundamente los ecosistemas. El visón americano depreda sobre especies autóctonas, mientras que el cangrejo rojo afecta especialmente a anfibios y otros organismos acuáticos, reduciendo sus poblaciones. A este listado se suman otras especies introducidas en ríos y embalses, como la carpa común, el lucio o el black bass. Los expertos apuntan directamente a la introducción humana para usar estas especies para practicar pesca.
El impacto no se limita a la competencia por recursos. En algunos casos, estas especies actúan como vectores de enfermedades o modifican el equilibrio ecológico de forma irreversible. Para González el patrón se repite de una manera similar al mundo vegetal. Introducciones descontroladas, expansión progresiva y falta de respuesta eficaz por parte de la adminsitración. “Non se actúa e o problema vai a máis”, resume González. De esta manera, la fauna invasora se consolida como un desafío creciente en Ourense.
Pero también hay otras especies que pasan desapercibidas pero que provocan grandes daños. Entre ellas se encuentra el picudo rojo de la palmera “Rhynchophorus ferrugineus”, una especie exótica invasora que llegó a España en 1995. En esta tres décadas se ha extendido por todo el país, y en el caso de Ourense ha arrasado con la práctica totalidad de las palmeras.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
PODCAST Y VÍDEO
El primer café | Miércoles 29 de abril
EL PARO ALCANZA EL 11,29%
La provincia de Ourense encabeza el alza del desempleo en la España peninsular
LOS TITULARES DE HOY
La portada de La Región de este miércoles, 29 de abril
Lo último
REACCIONS AL VIAJE DE PONTÓN A BRASIL
AEGASP acusa a Ana Pontón de ir a Brasil a hacer “turismo político”