PLANES EN OURENSE
Agenda | ¿Qué hacer en Ourense hoy, lunes 18 de mayo?
IMPACTO DESIGUAL
El nuevo modelo de copago farmacéutico aprobado por el Gobierno central tendrá un impacto muy desigual en Ourense. Aunque la reforma, que ya ha entrado en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado la pasada semana, promete aliviar el bolsillo de los ciudadanos introduciendo más tramos de renta y límites mensuales de gasto, la realidad socioeconómica de la provincia dibuja un escenario particular: un beneficio prácticamente imperceptible para la mayoría de los jubilados, al ser los que menos cobran de toda España, pero un escudo social inédito para los trabajadores en activo con salarios moderados y enfermedades crónicas. Su aplicación definitiva llegará de forma progresiva a medida que se adapten los sistemas de receta electrónica de las oficinas de farmacia.
En el colectivo de los pensionistas, la reforma reduce el tope de gasto mensual principalmente para las rentas medias. Concretamente, aquellos jubilados que ingresan entre 18.000 y 60.000 euros anuales verán descender su límite máximo de los 18,52 euros anteriores a los 13,37 euros al mes. Por su parte, quienes se encuentren por debajo de los 18.000 euros mantendrán su tope invariable en los 8,23 euros mensuales, mientras que las rentas más altas continuarán en niveles similares a los actuales.
Es precisamente en este punto donde reluce la singularidad de Ourense. Según los últimos datos de la Seguridad Social, la provincia cuenta con un volumen de 109.512 pensiones contributivas, pero la pensión media de jubilación se sitúa en tan solo 1.133 euros al mes, una cifra muy por debajo del umbral de los 18.000 euros anuales.
Al analizar la distribución real de las prestaciones, se observa que alrededor del 72% de las pensiones de jubilación de la provincia están por debajo de ese límite de ingresos. Esto implica que para casi tres de cada cuatro mayores ourensanos el cambio normativo será invisible o inexistente, ya que ya se encontraban protegidos en el tramo más bajo del sistema (el de los 8,23 euros). Esta realidad contrasta con el panorama del conjunto del Estado, donde prácticamente la mitad de los jubilados sí superan ese nivel de ingresos y, por tanto, sí experimentarán una rebaja.
El cambio más significativo de la reforma aparece al poner el foco en los trabajadores en activo. Hasta ahora, el copago se regía por los tres tramos tradicionales fijados en 2012, obligándoles a pagar el 40%, 50% o 60% del precio de los medicamentos según su renta, pero sin ningún tipo de límite mensual. El nuevo sistema reestructura este esquema pasando de tres a seis tramos e introduce por primera vez topes máximos de pago al mes para proteger a las rentas inferiores a los 35.000 euros anuales.
Bajo este modelo, los trabajadores con rentas de hasta 9.000 euros al año seguirán aportando el 40% del fármaco, con un gasto máximo de 8,23 euros al mes. Quienes cobren entre 9.000 y 17.999 euros mantendrán el 40% de aportación, con un tope de 18,52 euros mensuales. La novedad más destacada llega para el tramo de 18.000 a 34.999 euros, que pasa a pagar un 45% y estrena un límite mensual de 61,75 euros. Por encima de esa barrera desaparecen los topes: de 35.000 a 59.999 euros se pagará un 45%, de 60.000 a 99.999 euros un 50% y a partir de los 100.000 euros un 60%, sin límite mensual.
Al cruzar estos tramos con la realidad laboral ourensana, las cifras adquieren especial relevancia. La Agencia Tributaria sitúa el salario medio anual de la provincia en 21.473 euros, por debajo de la media gallega y estatal, pero el dato clave está en la distribución: aproximadamente ocho de cada diez asalariados en Ourense perciben menos de 30.000 euros anuales. Esto significa que la gran mayoría encaja en los nuevos tramos protegidos por los topes mensuales.
No obstante, esto no se traducirá en un ahorro automático para todos los bolsillos, ya que para alcanzar esos límites es necesario un consumo elevado de fármacos. Sin embargo, la reforma sí tendrá un impacto positivo entre trabajadores con enfermedades crónicas o tratamientos de larga duración.
Esta medida encaja en una provincia envejecida y con alta tasa de cronicidad. Ourense arrastra desde hace años una de las mayores presiones farmacéuticas de Galicia, muy condicionada por el peso demográfico y la dispersión rural. En definitiva, la reforma tendrá dos caras: discreta para gran parte de los jubilados, pero relevante para miles de trabajadores con salarios modestos y necesidades farmacológicas recurrentes.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
PLANES EN OURENSE
Agenda | ¿Qué hacer en Ourense hoy, lunes 18 de mayo?
DÍA DAS LETRAS GALEGAS
Galería | Ourense, unha provincia a prol da lingua
Lo último
DECLARACIONES POST PARTIDO
Cándido Gómez, entrenador del Ourense CF: “Un empate aquí nos sabe a poco”
FIN DE TEMPORADA
Un adiós con goleada del Atlético Arnoia ante el Choco (4-2)
GRUPO DE TRABAJO
El COB le da voz a los aficionados del Pazo