El otoño transforma Ourense: diez lugares de Ourense que parecen sacados de un cuento y que debes visitar

PUEBLOS CON ENCANTO

Descubre diez lugares de Ourense para visitar en otoño: bosques, pueblos con encanto, monasterios y miradores que ofrecen algunos de los paisajes más bonitos de la provincia.

Ourense se transforma en otoño
Ourense se transforma en otoño | La Región

El otoño transforma la provincia de Ourense en un escenario de colores cálidos, bosques cubiertos de hojas y paisajes que parecen sacados de una postal. Desde las montañas de Pena Trevinca hasta los viñedos de la Ribeira Sacra, la provincia esconde rincones que adquieren un encanto especial durante esta estación. No hace falta viajar lejos para descubrirlos. A pocos kilómetros de la ciudad se encuentran pueblos medievales, senderos entre castaños, miradores sobre impresionantes cañones y aldeas que conservan buena parte de su arquitectura tradicional. Estos son diez lugares de Ourense que merece la pena visitar en otoño, tanto para disfrutar de una escapada de fin de semana como para aprovechar una jornada en plena naturaleza.

Bidueiral de Gabín, el bosque de abedules que se tiñe de amarillo

Bidueiral de Gabín
Bidueiral de Gabín | Cedida

En el municipio de Montederramo se encuentra uno de los grandes tesoros naturales de Ourense: el Bidueiral de Gabín, un bosque de abedules que ofrece uno de los espectáculos más llamativos del otoño gallego. Sus árboles adquieren tonalidades amarillas y doradas, mientras el suelo comienza a cubrirse de hojas. Este espacio destaca por la presencia de una formación de abedules poco habitual en estas latitudes. Entre ellos también crecen robles, acebos y otras especies que enriquecen el paisaje. Recorrer sus senderos permite adentrarse en un bosque de aspecto casi fantástico, especialmente cuando la niebla aparece entre los troncos. Es una visita especialmente atractiva para los aficionados a la fotografía y el senderismo.

Santa Cristina de Ribas de Sil, un monasterio escondido entre castaños

Santa Cristina de Ribas de Sil
Santa Cristina de Ribas de Sil

Pocos lugares de Ourense reúnen historia, arquitectura y naturaleza de una forma tan especial como Santa Cristina de Ribas de Sil. Este monasterio, situado en Parada de Sil, aparece rodeado de un bosque de castaños que acentúa su belleza durante el otoño. El conjunto monástico conserva elementos de su pasado medieval y constituye uno de los grandes atractivos patrimoniales de la Ribeira Sacra. Su situación, en una ladera próxima al cañón del Sil, lo convierte en un enclave especialmente fotogénico. El contraste entre la piedra del monasterio y los colores otoñales del bosque crea una estampa difícil de olvidar. La visita puede combinarse con los miradores próximos y otros rincones del municipio.

Souto de Rozavales, un viaje al pasado entre castaños centenarios

Souto de Rozavales
Souto de Rozavales

El otoño es la estación de las castañas, y pocos lugares permiten disfrutar de ellas en un entorno tan singular como el Souto de Rozavales, en el municipio de Manzaneda. Este bosque alberga ejemplares centenarios y tiene como protagonista al conocido castiñeiro de Pumbariños, un árbol monumental al que se le atribuyen varios siglos de vida. Sus grandes dimensiones y su tronco retorcido lo convierten en uno de los grandes atractivos del Macizo Central. Caminar entre estos castaños es una forma de descubrir la estrecha relación entre el paisaje, la tradición de los magostos y la historia rural de Ourense. Durante el otoño, la caída de las hojas transforma el entorno en un escenario de tonos ocres y marrones.

Allariz, una villa medieval que cambia de color junto al Arnoia

Allariz
Allariz

Allariz es una de esas villas ourensanas que parecen diseñadas para pasear sin mirar el reloj. Sus calles empedradas, casas de piedra y rincones históricos forman un conjunto que encuentra en el otoño uno de sus momentos más especiales. El río Arnoia atraviesa la localidad y ofrece un agradable recorrido por su ribera. Los árboles que acompañan el paseo cambian progresivamente de color y sus hojas se reflejan sobre el agua. Uno de los planes más recomendables consiste en recorrer el casco histórico y continuar el paseo junto al río, descubriendo sus antiguos molinos y espacios vinculados al pasado industrial de la villa.

Los Balcones de Madrid, una ventana al impresionante cañón del Sil

Los Balcones de Madrid
Los Balcones de Madrid

La Ribeira Sacra cuenta con numerosos miradores, pero los Balcones de Madrid, también conocidos como Os Torgás, son uno de sus enclaves más reconocibles. Situados en Parada de Sil, permiten contemplar el río desde lo alto del cañón. El paisaje cambia a lo largo del año, aunque el otoño aporta nuevos matices a las laderas y a los bosques que rodean el curso fluvial. La visita resulta especialmente atractiva durante las últimas horas de luz, cuando el sol comienza a descender y transforma los tonos del paisaje. Desde el casco urbano de Parada de Sil se puede llegar caminando al mirador, siguiendo un recorrido de aproximadamente un kilómetro.

San Pedro de Rocas, un monasterio que parece surgir de la montaña

San Pedro de Rocas
San Pedro de Rocas

En el municipio de Esgos se encuentra uno de los monumentos más singulares de Galicia. El monasterio de San Pedro de Rocas sorprende por su integración en el paisaje y por su iglesia excavada directamente en la piedra. El conjunto está rodeado de vegetación y conserva elementos que permiten viajar a los primeros tiempos de la vida monástica en la zona. Sus orígenes se remontan al siglo VI, según la documentación histórica del enclave. Con la llegada del otoño, el contraste entre la piedra, los árboles y la humedad característica del bosque proporciona al lugar una atmósfera especialmente evocadora. Es un destino que permite combinar una visita cultural con un paseo por la naturaleza.

Las pasarelas del río Mao, un paseo entre las copas de los árboles

Las pasarelas del río Mao
Las pasarelas del río Mao

Las pasarelas del río Mao son una de las rutas más originales para descubrir la Ribeira Sacra. El recorrido parte del entorno de la antigua Fábrica da Luz, en Parada de Sil, y se adentra en un paisaje de vegetación y paredes rocosas. Su principal atractivo es la estructura de madera que permite avanzar por el cañón, en algunos tramos a una altura considerable sobre el terreno. Durante el trayecto aparecen diferentes perspectivas del río y del bosque. El otoño convierte este itinerario en un recorrido entre hojas y árboles de distintos colores, mientras el sonido del agua acompaña a los caminantes. El tramo de pasarelas tiene aproximadamente un kilómetro de longitud por sentido, aunque es posible enlazar con rutas de senderismo más extensas. Conviene tener en cuenta que existen escaleras y zonas que pueden resultar resbaladizas con la lluvia.

Castro Caldelas, una fortaleza medieval entre las montañas

Castro Caldelas
Castro Caldelas

Castro Caldelas es otro de los destinos que merece la pena descubrir durante una escapada otoñal por Ourense. La localidad conserva un casco histórico de calles estrechas y edificios tradicionales, presidido por su imponente fortaleza medieval. Desde las zonas elevadas se pueden contemplar los paisajes que rodean la villa y las montañas de la comarca. El ambiente de sus calles y la presencia del castillo permiten imaginar cómo era la vida en este enclave siglos atrás. Una visita a Castro Caldelas también puede ser el punto de partida para recorrer otros rincones de la Ribeira Sacra, en una jornada que combine patrimonio, naturaleza y gastronomía.

La Lagoa da Serpe, un paisaje de leyenda en Pena Trevinca

La Lagoa da Serpe
La Lagoa da Serpe

En las montañas de Pena Trevinca, dentro del municipio de A Veiga, se encuentra uno de los paisajes más sorprendentes de Ourense: la Lagoa da Serpe. Esta laguna de origen glaciar está rodeada de un entorno de alta montaña que presenta un aspecto diferente al de los bosques y valles del resto de la provincia. Su belleza natural está acompañada por una leyenda popular sobre una joven encantada, relacionada con una serpiente y la noche de San Juan. El otoño ofrece la posibilidad de descubrir este paisaje antes de la llegada del invierno, aunque su visita requiere planificación. La ruta señalizada PR-G 200 parte de la aldea de A Ponte y recorre un entorno de montaña, por lo que es importante consultar las condiciones meteorológicas y llevar el equipamiento adecuado.

La ruta de Queguas, naturaleza y misterio en la Serra do Xurés

La ruta de Queguas
La ruta de Queguas | Xesus Farinas

El Parque Natural Baixa Limia-Serra do Xurés esconde algunos de los paisajes más salvajes de la provincia. Entre sus recorridos destaca la ruta de Queguas, en el municipio de Entrimo. Este itinerario circular atraviesa un paisaje de montaña que combina vegetación, pequeñas construcciones tradicionales y vestigios del pasado. Durante el recorrido se pueden conocer lugares como As Cortes da Carballeira, la ermita de la Ascensión y el entorno del monumento megalítico conocido como Casa da Moura. El paisaje del Xurés ofrece una forma diferente de disfrutar del otoño en Ourense, lejos de las rutas más concurridas y en contacto con la naturaleza. Su carácter montañoso hace recomendable comprobar el estado del sendero y la previsión del tiempo antes de iniciar la caminata.

Cuándo visitar estos lugares para disfrutar de los colores del otoño

Aunque el otoño comienza en septiembre, los colores más característicos de esta estación no aparecen al mismo tiempo en todos los rincones de Ourense. La altitud, las especies de árboles y las condiciones meteorológicas influyen en la evolución del paisaje. De forma orientativa, octubre y noviembre son dos meses especialmente interesantes para organizar estas escapadas, aunque el momento de máximo color puede variar de un año a otro. Los bosques de abedules y castaños, los paseos fluviales y los viñedos de la Ribeira Sacra ofrecen escenarios muy distintos. Tampoco es necesario completar grandes rutas: algunos de estos lugares permiten disfrutar de las vistas con paseos относительно cortos. Ourense demuestra así que no hace falta salir de la provincia para descubrir paisajes que parecen sacados de un cuento.

Contenido patrocinado

stats