Ourense no tempo: álbum de verano | Solares de oro…
LEMBRANZAS
Fotografías como esta debería quizás publicarlas sin texto, permitiendo que cada observador intente ubicar la escena. Es un ejercicio fascinante ver cómo el paisaje urbano que hoy nos es familiar se forjó sobre antiguas veredas y fincas.
Sin embargo, para no dejaros a la deriva, os he indicado las dos únicas pistas que he logrado identificar con cierta precisión. De una de ellas, me atrevo a “poner la mano en el fuego”: se trata del chalet que, en los inicios del Colegio Maristas, se encontraba enclavado dentro de su recinto.
El segundo dato, en cambio, os lo presento con cautela pues tengo mis dudas. Cierto es que, por su trazado, podría tratarse del antiguo “Carreiro dos Defuntos”, o lo que hoy conocemos como Calle Bedoya. No obstante, con un ligero giro en la perspectiva, no sería descabellado considerar que fuera el histórico camino del Caneiro. Hoy en día, este último se ha reducido a un pequeño tramo, pero como os he relatado en otras ocasiones, su trazado original era más ambicioso: partía de las inmediaciones de la Plaza de las Mercedes, serpenteaba por detrás del solar de los Maristas y se extendía hasta alcanzar el área que hoy ocupan las vías del tren.
Gabriel Oliver Martínez, que es quien me envía la fotografía me aporta estos datos: Antiguo campo de los Maristas, con su chalet, donde después se construiría el colegio actual, el camino, será con el tiempo calle de Bedoya, en el campo de los maristas, pastaban vacas y yo las veía desde mi casa. La sitúa circa 1951-52. Los Maristas aún no habían regresado a la ciudad.
Seguiremos tras la pista.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
EMPLEO EN LA PROVINCIA
La regularización deja en Ourense cifras récord de trabajadores afiliados
PODCAST Y VÍDEO
El primer café | Miércoles, 5 de agosto
Lo último
Sonia Torre
MI PLAN PERFECTO
Días en el pantano
PREALERTA POR SEQUÍA
Los concellos de Ourense preparan cortes de agua en el mes de agosto
TERCERA FEDERACIÓN
Francisco Vázquez, presidente del Arenteiro: “Solo pido tener calma”