Tras la pista del fraude laboral en Ourense
BAJAS EN DUDA
Las agencias privadas aseguran que las solicitudes de empresas y mutuas para comprobar posibles fraudes en incapacidades temporales se han disparado en los últimos meses en Ourense
El teléfono no para de sonar en las oficinas de detectives privados en Ourense y la respuesta es siempre la misma: “No podemos aceptar nuevos trabajos, estamos desbordados”. Aunque esta es una actividad que realizan de forma habitual, los investigadores reconocen que en los últimos meses se han disparado las peticiones de empresas y mutuas.
Hablar a un periódico no es fácil para estos profesionales por la naturaleza del trabajo que realizan, prefieren que no aparezcan sus nombres o que utilicemos nombres ficticios. Por eso hablaremos de Iago, con una larga trayectoria a sus espaldas y que dirige una de las escasas agencias que hay en Ourense. “Verificar las bajas de trabajadores se ha convertido en el tema estrella del despacho”, reconoce.
El tipo de investigaciones que realizan gira en torno a tres grandes ejes: las bajas laborales, los accidentes de tráfico y las infidelidades. “Ellas demandan más nuestros servicios que ellos”, resume sobre este último apartado, un clásico que les atribuye un halo de aventureros derivado del glamour que se respira en las películas de Hollywood pero que Iago desmiente. “Son muchas horas de trabajo, hay que ser muy constantes y tener mucha paciencia. No todo el mundo vale para esto”, resume.
Al igual que el resto de empresas, se mueven al ritmo que demanda la sociedad y en estos momentos el tema que más preocupa son las bajas laborales. Las estadísticas indican que su número se ha multiplicado en los últimos años. “Cuando una empresa nos contrata para un trabajo es porque tiene indicios de que algo no encaja, porque tienen información de terceros o bien porque la trayectoria del trabajador induce a sospechas”, sostiene el detective.
Sospechas
Por lo general las conjeturas se cumplen porque el empleado lo que quiere es el sueño más antiguo de la humanidad, vivir sin trabajar. “Hace unos años la mayoría de las bajas laborales se aprovechaban para sacar unos ingresos extra haciendo obras en casa o para terceros, una forma para completar el sueldo. Eso se ha terminado. Hoy quien busca defraudar a su empresa y a la Seguridad Social lo hace únicamente para descansar o para sus hobbies”.
El fraude que estos profesionales encuentran es muy variado y enumeran algunos casos reales que se han encontrado en el desempeño de su actividad. “Investigamos a un hombre por problemas de espalda y lo captamos cargando jamones. El día del juicio se presentó en silla de ruedas argumentando su imposibilidad de caminar. Cuando se visionaron las imágenes captadas el juez no tuvo dudas y dejó el juicio visto para sentencia en cuestión de minutos. El hombre tuvo al menos la dignidad de levantarse, plegar la silla de ruedas y salir caminando de la sala”.
Otro de los fraudes más habituales también es simular una cojera que le imposibilite su actividad laboral. “En un caso comprobamos que el trabajador venía hasta el médico con muletas y salía de la consulta también con muletas. Pero a 400 metros ya las recogía, se montaba en el coche y salía a hacer su vida normal”.
En estos casos, las investigaciones de los detectives son determinantes, pero apenas pueden hacer nada cuando se abordan casos de depresión. “Nos encontramos con trabajadores con vida social muy activa, alternando en los bares o bailando en discotecas, nada que no les haya recomendado el médico, pero muy chocantes para el estado de abatimiento que aseguran padecer”.
“El cuponazo cervical”
Entre las compañías de seguros se ha popularizado el término “cuponazo cervical” para identificar uno de los fraudes más habituales en accidentes de tráfico. Cualquier percance con un vehículo puede ser aprovechado para referir una dolencia en cuello y espalda como excusa para solicitar una baja. Se trata de un fraude muy frecuente que resulta difícil de desmontar porque se basa en el argumento del propio afectado y que el profesional médico no puede rebatir.
Además, este tipo de fraude se acompaña de otro bastante habitual: aumentar el número de viajeros en el coche. “A veces nos encontramos que en el vehículo solo viajaba el conductor pero, a la hora de recurrir a la mutua, incorporan dos o tres personas más como ocupantes para que también puedan solicitar una indemnización al seguro”, concluye.
“No criminalizamos a quienes cogen baja” asegura el decano del Colegio de Detectives
El decano del Colegio Oficial de Detectives Privados de Galicia (Codega), Mario Paul, confirma las valoraciones de sus colegas y aunque reconoce que la investigación de las bajas laborales es una de las tareas habituales que desarrollan, sí comparte el dato que la demanda de sus servicios ha crecido mucho en los últimos meses. “En todo caso siempre investigamos sobre indicios racionales y bajo el amparo de la jurisprudencia que han marcado los tribunales, incluido el Tribunal Supremo”.
Mario Paul asegura que su trabajo no consiste en criminalizar a los trabajadores que cogen una baja por causas justificadas, si no destapar posibles fraudes que perjudiquen a las empresas a la Seguridad Social y al resto de trabajadores sobre los que se levanta la sospechas si faltan a sus puestos de trabajo.
Finalmente, el decano de Codega explica que uno de los problemas de las bajas tan prolongadas está en la saturación de los médicos, con listas de espera muy largas y que pueden retrasar de forma innecesaria las bajas laborales.
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