Los precios no aflojan en Ourense: el coste de la electricidad tira de la inflación

IPC

El Índice de Precios de Consumo (IPC) en la provincia ha crecido un 2,8%, pero se mantiene por debajo de la media estatal

Una persona maniupula el cuadro de la luz.
Una persona maniupula el cuadro de la luz.

La inflación aprieta, pero, por el momento, no ahoga el bolsillo de los ourensanos. Los precios han subido un 2,8% en Ourense durante octubre en comparación con los datos del mismo mes en 2024. Todo ello después de una bajada del 0,4 % respecto a septiembre que lograr frenar la tendencia alcista que se venía registrando durante los últimos cinco meses.

Así se desprende de los datos sobre el Índice de Precios de Consumo (IPC) publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) que sitúan los gastos en electricidad, con una subida del 7,5%, como ariete de este encarecimiento de los precios en la provincia. No obstante, Ourense presenta un mejor comportamiento que la media del país, donde la subida interanual ha escalado al 3,1%, la tasa más alta desde junio de 2024. En este caso, las principales subidas se han registrado en el sector de la energía y el transporte.

Volviendo a los datos ourensanos, tras la vivienda, el segundo grupo que más ha subido en términos interanuales ha sido el de las bebidas alcohólicas y tabaco (4%), el de hoteles, cafés y restaurantes (3,7 %) y los productos sanitarios (3,5%).

Los huevos disparan la cesta

Mención especial merecen los huevos. Como era de esperar, este alimento se ha convertido en el gran protagonista de las subidas de precios. Es el producto que más se ha encarecido en octubre, con un incremento interanual que alcanza el 21,5%, consecuencia del brote de gripe aviar que está obligando a confinar y sacrificar centenares de miles de ejemplares para que el virus no se propague. Su precio en origen ya supera los tres euros por kilo, algo más de 70 céntimos por encima de lo que costaban el año pasado por estas fechas.

Sin embargo, la carne que más se encarece no es la de ave, sino la de vacuno, que repunta un 17,8% durante el último año. Los demás alimentos que han registrado aumentos de dos dígitos en octubre son el café (19,4%), el chocolate (16,1%), los aceites distintos al de oliva (15,3%), el cacao y chocolate en polvo (12,7%).

El aceite de oliva, en cambio, mantiene su tendencia a la baja. Tras ser uno de los artículos que lideraron el proceso inflacionario que se desató a mediados de 2021, está ahora en la parte baja de la tabla: es el alimento que más se ha abaratado en octubre, con un descenso del 41,6% en términos interanuales. Otros alimentos básicos también reflejaron descensos significativos: el azúcar bajó un 13,5% y las patatas un 3,4%. Por el contrario, artículos como el pan, las legumbres y las hortalizas frescas mantuvieron su estabilidad, con subidas por debajo del 1%.

Entre las diez ciudades más baratas para vivir

En medio de todo este proceso inflacionario, la ciudad se posiciona como la octava capital de provincia más barata para vivir. El coste de los bienes de primera necesidad como vivienda, cesta de la compra, así como el pago de algunos impuestos, es mucho más económico en la ciudad que en el resto del territorio nacional. El coste de la vida en Ourense capital se sitúa un 9,37% por debajo de la media nacional según la web especializada Kelisto, que analiza 17 gastos básicos de los hogares. En concreto, la urbe se posiciona como la octava más barata para vivir de toda España.

A pesar de que Ourense se sitúa entre las ciudades más baratas para vivir, tiene precios elevados en algunos productos y servicios como las facturas de gas y luz. Los recibos incluyen uno de los grandes dispendios de los ourensanos, que pagan para calentar su casa la factura más alta de las capitales de provincia: 816,91 euros al año, empatada en este caso con varias urbes. Casi a la par está el recibo de luz, el segundo más caro de toda España, con 581,64 euros.

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