La regularización deja en Ourense cifras récord de trabajadores afiliados

EMPLEO EN LA PROVINCIA

La ocupación en Ourense vuelve a nivel de la precrisis inmobiliaria, pero el número de personas en la cola del paro no baja

Un operario trabaja en una obra de la provincia.
Un operario trabaja en una obra de la provincia. | Alan Pérez

El proceso extraordinario de regularización de extranjeros dispara la afiliación en Ourense hasta los 111.233 cotizantes, la cifra más alta de los últimos 18 años, devolviendo a la provincia a los niveles previos al estallido de la burbuja inmobiliaria de 2008. Sin embargo, este elevadísimo nivel de ocupación choca frontalmente con el enquistamiento del paro estructural: las listas del Servicio Público de Empleo (SEPE) no solo no se vacían, sino que sumaron 317 desempleados en el último mes, elevando el total a 13.315 personas y certificando un empeoramiento interanual (+1,72% de parados respecto a julio del año pasado), a lo que se suma, como constató la EPA esta semana, la inmensa bolsa de población inactiva por la oleada de jubilaciones.

Esta subida del desempleo, atípica en el arranque estival, desnuda la debilidad del mercado laboral autóctono. Crear empleo sin lograr reducir las colas del paro evidencia que Ourense está experimentando una afloración masiva de su economía sumergida. Cientos de inmigrantes que residían en la provincia y no podían buscar empleo o trabajaban “en b” han aprovechado para documentar su situación.

Las oficinas de Extranjería de Ourense recibieron 5.175 solicitudes de regularización y eso ha tenido su impacto directo en el empleo. A nivel autonómico, el Gobierno confirma que 11.301 extranjeros regularizados en Galicia ya figuran de alta en la Seguridad Social. Cruzando estos datos con el peso laboral de la provincia, se estima que más de 1.100 de estas peticiones ourensanas ya se han traducido con éxito en nuevos cotizantes.

El auge de los regularizados aumenta la bolsa de cotizantes, pero el nivel de desempleo se enquista en el último año

El impacto es palpable. Entre marzo -antes de abrirse el proceso- y julio, la provincia ha registrado un aluvión de 3.148 nuevas altas netas de forma fulgurante. Este “efecto papeles” demuestra ser aún más intenso que la histórica regularización de 2005, cuando Ourense vio aflorar 2.361 empleos en la misma ventana de tiempo. Además, el balance refleja que más del 81% de estos nuevos trabajadores ingresan en el Régimen General, asumiendo puestos estructurales en servicios, hostelería o cuidados.

Esta inyección de mano de obra foránea es el motor que empuja a Ourense a sus máximos históricos de afiliación de las últimas dos décadas. Sin embargo, al carecer de papeles en su etapa de irregularidad, estos ciudadanos no figuraban como demandantes de empleo. Al legalizarse, suman un alta inmediata en la Seguridad Social, pero no restan un parado en el SEPE.

Escenario rígido

El resultado es un escenario de total rigidez. Aunque la provincia queda muy lejos del pico de casi 32.000 parados alcanzado en el invierno de 2013, se muestra hoy incapaz de perforar el suelo de 13.000 parados. El sector servicios aglutina a cerca de 9.000 de los 13.315 desempleados. El afloramiento de la economía sumergida ha salvado los muebles del verano, inyectando un alivio de nuevos cotizantes en una provincia envejecida (que suma 1.708 afiliados más en el último año), pero constata al mismo tiempo la incapacidad del mercado laboral ourensano para reinsertar a sus parados de larga duración.

Galicia y España baten récord histórico de empleo

La regularización de más de 260.000 inmigrantes a nivel nacional, 11.300 de ellos en suelo gallego, permite al Estado superar por primera vez la barrera de los 22,5 millones de ocupados. El impacto de la regularización extraordinaria que ha transformado el mercado laboral en Ourense es tan solo un reflejo a escala del seísmo que vive el mercado laboral en España. La Seguridad Social ha roto por primera vez en su historia la barrera de los 22,5 millones de afiliados medios (22.508.065), tras ganar más de 41.700 ocupados en julio.

Galicia, por su parte, se ha subido a la misma ola marcando también su propio máximo histórico: la comunidad superó los 1,13 millones de cotizantes tras sumar casi 13.000 altas en el último mes. No obstante, al igual que ocurrió a nivel provincial, el desempleo sufrió un repunte tanto a nivel estatal como autonómico.

En toda España, el desempleo subió en 19.517 personas en julio respecto al mes anterior, situando el total en 2.311.499 parados. En Galicia, el incremento fue de 1.554 desempleados, dejando la cifra autonómica en 107.322 personas.

El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones confirmó que el factor decisivo detrás de las cifras récord de afiliación es la incorporación de población inmigrante a la economía formal. A fecha de 30 de julio, el volumen de extranjeros regularizados y en situación de alta a nivel nacional ascendía a 262.475 personas.

Actividades más dinámicas

Las actividades sanitarias y de servicios sociales lideraron la creación de empleo sumando más de 57.400 afiliados en toda España, seguidas del comercio (+50.100 cotizantes) y la hostelería (+23.999). En el extremo opuesto, el fin del curso escolar provocó que el sector de la educación destruyera de golpe 124.506 empleos.

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