Tradición, industria y tecnología: la maestría artesanal de STL

COMPROMISO Y DEDICACIÓN

Donde la artesanía empieza con el compromiso y la dedicación de sus personas más experimentadas. Lejos de ser un proceso automatizado, la fabricación de sus firmas se basa en una profunda entrega y saber hacer

Artesanía y precisión tecnológica se unen en cada prenda y accesorio para dar vida a piezas únicas.
Artesanía y precisión tecnológica se unen en cada prenda y accesorio para dar vida a piezas únicas. | STL

En el corazón de la industria textil gallega, Sociedad Textil Lonia (STL) diseña y produce bolsos y colecciones de la máxima calidad. Lejos de ser un proceso puramente automatizado, la fabricación de prendas y accesorios de CH Carolina Herrera y Purificación Garcia se basa en una profunda dedicación y el saber hacer de personas con amplia experiencia.

En sus talleres se articula una alquimia donde la precisión tecnológica se fusiona con el alma de la artesanía.

Experiencia

La veteranía del equipo humano es un pilar fundamental en STL, donde confluyen equipos que atesoran más de veinte años de antigüedad en la compañía, una trayectoria que garantiza un dominio preciso del oficio.

Algunos se unieron a la compañía hace 25 años, atraídos por el desafío de trabajar con “tecnologías punteras” que la empresa integraba, un testimonio del espíritu de innovación constante que define a este grupo.

Otros comenzaron su andadura a finales de 2004 como operarios de producción, ascendiendo a responsables tras haber adquirido experiencia en cada detalle de la cadena.

Esta experiencia se traduce en un sistema de transferencia de conocimiento esencial. Si bien la formación técnica inicial es valorada, se hace hincapié en que el conocimiento más valioso proviene de la mentoría intergeneracional. Según explican, “la verdadera formación es la que día a día se adquiere de los compañeros más veteranos, de su conocimiento y toda su experiencia”. Este traspaso asegura que las complejas técnicas de confección y corte que forman el “ADN de este grupo empresarial” se preserven y se transmitan intactas a las nuevas generaciones, evitando la pérdida de habilidades artesanales insustituibles.

Riqueza intergeneracional

En STL la incorporación de talento joven con formación especializada es clave para el futuro de la producción de bolsos y accesorios. Un ejemplo de ello son los profesionales que, tras un inicio bajo la modalidad de FP Dual, actualmente se están formando para integrarse a la oficina técnica de Accesorios.

Con solo un año y medio en la empresa, uno de estos jóvenes talentos se ha integrado a través de un programa de Formación Profesional Dual aportando un bagaje académico singular dentro del sector de la moda. De hecho, es graduado en Podología, complementado con un máster en diseño de calzado y accesorios. Esta formación especializada le permite aplicar directamente los conocimientos teóricos en la práctica diaria de STL.

Al equipo de accesorios se incorpora un gran número de personas con diversos perfiles, que en su gran mayoría no tienen relación con la industria, e inician su camino formándose en este sector. Es decir, los profesionales y artesanos que construyan la próxima generación.

Preparación meticulosa

La fase de Preparación, donde se trabaja intensamente, es fundamental para la creación de un bolso. Es la etapa donde se acondiciona la piel para la costura. Este proceso incluye varias acciones de alta precisión: la división y rebajado de la piel para obtener el grosor exacto, el pegado de los diferentes componentes que forman el accesorio, el plegado de las partes y el troquelado.

En esencia, esta es la zona donde cada pieza se prepara meticulosamente para garantizar un ensamblaje final perfecto. El principal reto del equipo es garantizar la correcta ejecución en cada uno de estos procesos previos. De hecho, la calidad del producto final reside en la atención artesanal al detalle, y subrayan que la excelencia se vincula directamente con la dedicación y la precisión que se aplica a cada paso.

Por ejemplo, en el área de Preparación la clave está en realizar un rebajado perfecto, cumpliendo con las medidas especificadas, y en el buen posicionamiento de las partes del accesorio.

Estos factores son determinantes para que la costura posterior se pueda realizar de forma correcta, siendo la base para obtener la alta calidad que distingue a las creaciones de STL.

Al ver posteriormente en la calle los accesorios en los que ha participado, el joven profesional experimenta un sentimiento de realización. La complejidad de transformar “la idea de un papel hasta su fabricación” es lo que dota de significado a su trabajo en la compañía.

Control riguroso

La calidad en STL comienza con un riguroso control en la fase de Corte. Este departamento, que maneja tanto tejidos como pieles, requiere una coordinación estricta y una metodología diferenciada para cada material.

El proceso para los tejidos es una demostración de ingeniería de precisión. Después de un examen inicial, el tejido se extiende con “perfecta simetría” - un paso crucial para garantizar la uniformidad de las piezas- y se corta de forma automática.

Posteriormente, cada pieza es etiquetada y, si el diseño lo requiere, pasa por un proceso de termo fijado o un corte de precisión adicional.

El tratamiento de la piel para accesorios es aún más exigente. El material es sometido a una inspección exhaustiva para evitar cualquier defecto natural como roces, estrías o marcas.

El corte es estratégico, ya que se debe determinar la ubicación óptima de las piezas principales en la piel para maximizar la calidad estética. Esto es seguido por un proceso de igualado y la aplicación de soportes necesarios.

El principal desafío en la fase de Corte es el equilibrio logístico, cumpliendo los objetivos diarios con una calidad impecable para el flujo continuo hacia la confección.

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