Lo que comenzó como un paréntesis vital en 2017 acabó dando forma a un proyecto que hoy combina tradición, investigación e innovación textil. Por eso acaba de convertirse en la primera española en ganar el Premio Europeo de Textil y Artesanía. Tras dejar temporalmente su trabajo como funcionaria, Inés Rodríguez retomó su formación en tejidos y, casi de manera inesperada, empezó a colaborar con diseñadores y marcas hasta consolidar su taller. Su trayectoria ha crecido de forma orgánica, pasando de trabajar para otras empresas a desarrollar diseños propios, con una clara apuesta por la sostenibilidad y la experimentación con nuevos materiales.