El futuro del agro en A Limia pide, más que dinero, apoyo y diálogo

RELEVO GENERACIONAL

Cuatro jóvenes emprendedores explicaron en Sandiás los retos y dificultades que afronta el sector de la agricultura en A Limia aclarando que lo más necesario es apoyo y diálogo, incluso más que el dinero.

Borja Campelo, Bregoán Prieto, Abel Sotelo y Melani Araújo.
Borja Campelo, Bregoán Prieto, Abel Sotelo y Melani Araújo. | B.L.

Entre la multitud de dificultades a las que se enfrentan los jóvenes emprendedores que quieren adentrarse en el sector primario, estos señalan a la administración pública como principal foco. El futuro de la agricultura clama por sencillez, diálogo y acompañamiento frente a subvenciones.

Borja Campelo, Breogán Prieto, Abel Sotelo y Melani Araújo son los cuatro limiaos que ayer representaron a la nueva generación de profesionales en las jornadas “No Rural”, impulsadas por el GDR Limia-Arnoia y lideradas por Seitura 22, celebradas en el Concello de Sandiás. En esta cita se trata la problemática del relevo generacional en el sector primario desde la perspectiva de Galicia y Cataluña, contando con la participación de profesionales y representantes de la administración catalana.

Durante la mañana, agentes del sector introdujeron la situación en A Limia, tratando su historia, productos y los proyectos de desarrollo rural y del sector primario en marcha. Tras conocer el contexto en el que han desarrollado sus ideas, estos jóvenes abordaron el tema desde su perspectiva.

Melani, Breogán, Borja y Abel comparten su pasión por el trabajo. Melani Araújo se volvió de Suiza y empezó junto a su pareja: “No me había subido nunca en un tractor”. Ahora lleva cinco años, y aunque empezaron con una sola hectárea, hoy tienen más de 100. “Sacrificamos o noso tempo e o noso corpo, pero se realmente crees no que estas facendo e che gusta, vaste implicar máis e facer esforzos”.

Breogán Prieto tiene una explotación de ovino y caprino de cerca de 100 cabezas, dedicándose a la venta directa de carne. “Me crie en una casa rural con huerta y un pequeño rebaño”, explicó, aclarando que no se decide “de un día para otro emprender, vas poco a poco y cuando te das de cuenta ya te estás dedicando a esto”.

Borja Campelo ya cuenta con cinco años de experiencia a sus espaldas, aunque reconoce que los principios fueron “traballando duro e con cabeza”. Hace dos años creó junto a otros el proyecto Patagal, consiguiendo vender 40 toneladas de patata online.

Por su parte, Abel Sotelo afirma venir de una saga de agricultores a la que él se sumó hace dos años: “Plantamos nuestras propias patatas que luego se usan en la fábrica de fritos familiar”.

Apoyo y no ayudas

Los comienzos fueron difíciles. “Para incorporarse pídenche moitos requisitos que é difícil cumprir, ás veces faise imposible”, afirma Melani, “no pedimos ayudas económicas, sino que nos acompañen en el proceso y no que te penalicen por todo. Si viene una inspección y acabas de empezar, deberían explicarte los errores, no sancionarte”.

Borja clamó por diálogo: “Falta que razonen y entienda cada caso. Uno se preocupa por cumplir con sus requerimientos y cuando falta cualquier cosa, que no depende de ti, la administración toma la via fácil: Sanción y se acabó”. “Se centran en aportar ayudas económicas en vez de soluciones reales. La economía la produces en función a tu trabajo”, aseveró Breogán. Además, coinciden en la falta de información: “Nadie te orienta correctamente, acabas consiguiendo las cosas después de muchas vueltas”.

Una vez dentro del sector, los jóvenes piden que se simplifique la burocracia: “Que nos acompañen para hacer las cosas bien y no esperen a que fallemos para sancionarnos”. Además, afirman no solicitar ayudas en muchos casos debido a la complejidad, un esfuerzo “que no compensa para nada”.

Los cuatro coinciden en que es una profesión por la que sentir orgullo aunque advierten: “Tienes que tener una personalidad acorde, porque a nivel económico hay opciones mejores”. Insisten en la importancia de la pasión para superar los tropiezos: “Si tú crees y te gusta lo que estás haciendo harás lo posible para seguir”. En dos palabras resumieron la mentalidad necesaria para prosperar en el sector primario: sacrificio y cabeza.

Josep Dadón: “Hay falta de acompañamiento, eso es evidente”

La comitiva de agentes del sector llegada de Cataluña estaba formada por diferentes representantes de la Generalitat Catalana, así como de la Diputación de Barcelona y distintos proyectos de desarrollo rural. Josep Dadón, el responsable de desarrollo rural del Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (Darpa) de la Generalitat de Cataluña, afirmó que “hay una falta de acompañamiento, queda evidente. Mucha burocracia y proceso administrativo donde los jóvenes se encuentran perdidos y necesitan de una figura que les facilite el camino”.

Dadón dijo que es posible simplificar las barreras burocráticas, y que el Gobierno catalán cuenta con un equipo de trabajo para ello. “Con un documento te sirve para diferentes trámites. En nuestro caso, 64 dentro de esa solicitud única”, afirmó, “hay camino para simplificar y ponerles a los jóvenes una alfombra roja porque son el futuro de nuestra agricultura”.

“En España hemos ido para atrás”, reconoce, admitiendo que es necesario adaptar las políticas agrarias a cada territorio y “tener especificada cada peculiaridad para que no se quede ningún caso fuera”.

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