Avances y brechas persistentes en la igualdad entre hombres y mujeres en España: empresa, universidad o cultura

GRÁFICOS

Radiografía de la desigualdad de género en España: paro, universidad, poder empresarial, investigación y cultura en los datos del 8M.

Ana Botín, presidenta del Banco Santander; Sara García Alonso, candidata a astronauta española; Sara Aagesen Muñoz es una ingeniera química y política española, actual vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y Benedicta Sánchez, Goya a Mejor Actriz Revelación
Ana Botín, presidenta del Banco Santander; Sara García Alonso, candidata a astronauta española; Sara Aagesen Muñoz es una ingeniera química y política española, actual vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y Benedicta Sánchez, Goya a Mejor Actriz Revelación | La Región

Cada 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer, los datos ayudan a medir cuánto ha avanzado la igualdad y cuánto camino queda todavía por recorrer. En España, las estadísticas muestran progresos en ámbitos como la educación o la presencia femenina en espacios de poder. Sin embargo, también revelan desigualdades persistentes en el mercado laboral, en la representación cultural o en el acceso a puestos de liderazgo empresarial.

Los siguientes gráficos, elaborados con datos del Instituto de la Mujer reflejan una realidad en la que la igualdad avanza, pero lo hace a ritmos diferentes según el ámbito.

Un mercado laboral aún desigual

En el mercado laboral español, las mujeres siguen enfrentándose a mayores dificultades que los hombres. Durante años, la tasa de paro femenina ha sido sistemáticamente superior.

Los datos muestran que el desempleo alcanzó su punto más alto tras la crisis económica de 2008, con tasas que superaron el 25 % para las mujeres alrededor de 2013. Aunque desde entonces el paro ha disminuido de forma notable, la brecha sigue existiendo. En los últimos años, la tasa de paro femenina continúa varios puntos por encima de la masculina.

El acceso al poder ejecutivo mejora lentamente

Otro ámbito en el que se observa una evolución significativa es el acceso de las mujeres a los espacios de poder político y ejecutivo.

Durante la última década, la presencia femenina en estos ámbitos ha aumentado de forma notable. En algunos años recientes, el porcentaje de mujeres en posiciones ejecutivas se ha acercado al 50 %, lo que indica avances hacia una mayor paridad institucional. En el propio Gobierno de España, las tres vicepresidentas son mujeres: María Jesús Montero, Yolanda Díaz y Sara Aagesen.

En la Xunta de Galicia, por su parte, las mujeres ocupan el 50% de las consellerías: Ángeles Vázquez, Fabiola García, María Jesús Lorenzana, María Martínez, María José Gómez y Marta Villaverde son las conselleiras del gobierno autonómico.

El poder empresarial continúa siendo masculino

Las grandes empresas también reflejan la desigualdad de género. En el IBEX-35, la presencia de mujeres en puestos de poder ha aumentado de forma constante en la última década. A comienzos de la década pasada apenas superaba el 10 %, mientras que en los últimos años se acerca al 40 %.

Aun así, los hombres siguen ocupando la mayoría de los cargos de mayor influencia en las grandes compañías españolas. Destaca especialmente el puesto de presidencia, donde el gráfico se inclina en un 85% para los hombres y en un 15% para mujeres.

Más mujeres en la universidad

Si hay un ámbito en el que la presencia femenina es claramente mayoritaria es la educación superior. Desde hace más de una década, las mujeres representan más del 50 % del alumnado universitario.

Sin embargo, esta ventaja global esconde una fuerte segregación por ramas de conocimiento. Mientras que las mujeres predominan en áreas como salud, educación o ciencias sociales, en disciplinas como ingeniería o tecnología la presencia masculina sigue siendo claramente mayoritaria.

La cultura también refleja la brecha

La desigualdad de género también se manifiesta en el ámbito cultural. En el caso de los Premios Goya, el porcentaje de mujeres nominadas ha sido históricamente inferior al de los hombres.

Aunque la presencia femenina ha ido aumentando con el paso de los años, las cifras muestran que nunca se ha superado el 50 % de nominaciones. En la edición más reciente, el porcentaje se situó en torno al 38,5 %.

La investigación sigue dominada por hombres

En el ámbito científico, los datos reflejan una desigualdad todavía más marcada. En los premios nacionales de investigación, la presencia de mujeres ha sido muy limitada durante años.

En muchas ediciones, los galardones han recaído exclusivamente en hombres. Solo en algunos años concretos se observa un mayor reconocimiento femenino, con porcentajes que en ocasiones alcanzan el 40 % o el 60 %, aunque siguen siendo excepciones.

Esto pone de manifiesto las dificultades que todavía encuentran muchas investigadoras para alcanzar la misma visibilidad y reconocimiento que sus colegas masculinos.

Un avance desigual hacia la igualdad

El conjunto de estos datos refleja una conclusión clara: la igualdad entre hombres y mujeres avanza, pero no al mismo ritmo en todos los ámbitos.

Mientras que la educación superior muestra una clara mayoría femenina y la presencia en puestos políticos ha mejorado, las desigualdades persisten en el empleo, en el reconocimiento científico o en el liderazgo empresarial.

El 8 de marzo sirve precisamente para recordar que los avances logrados no garantizan por sí solos la igualdad plena.

Contenido patrocinado

stats