Zara acerca su atmósfera a sus clientes invitándoles a un apartamento sin inquilinos

VIVIENDA EXPERIMENTAL

El espacio de 400 metros cuadrados, situado en la calle Serrano e Madrid, incorpora una cafetería y diferentes estancias para recrear el ambiente de una vivienda con todo lo que caracteriza el universo de Zara. No se vende ropa ni objetos de decoración. Se persigue estrechar el vínculo con el comprador a través del olor, el tacto y el color

Una de las dependencias del apartamento de Zara en la calle Serrano, en Madrid.
Una de las dependencias del apartamento de Zara en la calle Serrano, en Madrid. | Zara

A primera vista parece una vivienda más en plena calle Serrano de Madrid. Hay diferentes estancias, una cafetería y un ambiente más propio de un apartamento que de un establecimiento comercial. Pero hay un detalle que desmonta la escena: nadie vive allí.

Se trata del espacio abierto por Zara, de unos 400 metros cuadrados, que se aleja del formato habitual de una tienda de ropa. La compañía ha planteado el local como un apartamento, con distintas zonas que recrean el ambiente de una vivienda.

Tienda de Zara en el número 23 de la calle de Serrano de Madrid (España).
Tienda de Zara en el número 23 de la calle de Serrano de Madrid (España). | Credits: Zara.

En su interior se recrean estancias habituales en una gran casa, que lo que acerca al cliente es toda una atmósfera que vincula al visitante al mundo Inditex y a los productor de su firma Zara. Es un nuevo concepto que pontencia la marca y el vínculo del cliente con la firma. Esta relación se trabaja a través de texturas orgánicas, con paredes revestidas, suelos de piedra caliza y maderas naturales recuperadas. A través de un diseño arquitectónico que destaca por una amplia escalera curva de trazo orgánico que conecta los niveles y que ejerce el papel de eje central. Se persigue, además, una estimulación sensorial a través de un entorno pensado para el tacto y el olfato. Todo, con una iluminación tenua, aromas neutros y cálidos y que se identifican con la marca.

El espacio no está concebido únicamente como un punto de exposición y venta de prendas. La propuesta apuesta por un entorno en el que los elementos de interiorismo y la distribución tienen un papel destacado, siguiendo una tendencia cada vez más presente en el comercio físico: convertir la visita a una tienda en una experiencia que va más allá de la compra.

La apertura se enmarca en la evolución de los establecimientos de las grandes marcas de moda, que en los últimos años han incorporado nuevos usos y espacios para diferenciar sus tiendas tradicionales. En este caso, la ropa comparte protagonismo con la ambientación del local, diseñado para que el visitante pueda recorrer distintas zonas que recuerdan a las de una vivienda.

La fachada del edificio de Zara en la calle Serrano en Madrrid.
La fachada del edificio de Zara en la calle Serrano en Madrrid. | Zara

La elección de la calle Serrano sitúa además el proyecto en una de las principales áreas comerciales de Madrid. El establecimiento supone así un nuevo ejemplo de cómo las marcas están experimentando con el diseño de sus espacios físicos para modificar la experiencia de quienes los visitan.

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