Cómo combatir las plagas de estorninos en las ciudades: causas, riesgos sanitarios y soluciones eficaces

GUÍA PARA COMBATIRLOS

La proliferación de la plaga de estorninos en las ciudades genera graves problemas de insalubridad, ruidos nocturnos y daños en el mobiliario urbano

Una banda de estorninos, posada sobre cables del tendido elétrico.
Una banda de estorninos, posada sobre cables del tendido elétrico.

Las plagas de estorninos en las ciudades se han convertido en un desafío ambiental y sanitario recurrente para municipios de todo el mundo como Milán, París, Logroño o, desde hace unos años, también en Ourense. La concentración masiva de estas aves en el entorno urbano genera serias molestias vecinales asociadas al estrés acústico y a la acumulación de excrementos, obligando a las administraciones a contratar servicios especializados en el control de plagas de aves para desplazar sus dormideros comunales hacia zonas no pobladas.

Un omnívoro gregario en plena expansión

En España coexisten dos especies principales: el estornino negro (Sturnus unicolor) y el estornino pinto (Sturnus vulgaris). Su elevada capacidad reproductora, su dieta omnívora y su notable adaptabilidad al medio han facilitado la rápida colonización de la península Ibérica.

El hábito de formar grandes grupos en el centro de los municipios es un fenómeno relativamente reciente. Los estorninos aprovechan que en las ciudades la temperatura es más elevada y la presencia de depredadores naturales es prácticamente nula, convirtiendo parques y edificios en el hábitat ideal para pasar el invierno y reproducirse.

Problemas de insalubridad y daños materiales

El parque de San Lázaro desprende fuertes olores a excremento de estornino y muchas de las plantas que rodean los jardines muestran sus hojas cubiertas. FOTO: ÓSCAR PINAL
El parque de San Lázaro desprende fuertes olores a excremento de estornino y muchas de las plantas que rodean los jardines muestran sus hojas cubiertas. FOTO: ÓSCAR PINAL

La presencia de estas aves dentro del casco urbano conlleva importantes perjuicios económicos y de salud pública:

  • Corrosión de materiales: La elevada acidez de las deposiciones provoca la abrasión y el deterioro de vehículos, fachadas de edificios, plantas y mobiliario urbano.
  • Riesgo para los peatones: En días de lluvia, la acumulación de excrementos en las aceras incrementa notablemente el riesgo de resbalones y caídas.
  • Riesgo sanitario: La suciedad acumulada funciona como caldo de cultivo para microorganismos, pudiendo derivar en la transmisión de diversas zoonosis.
  • Contaminación acústica: El griterío ininterrumpido en los dormideros durante la noche impide el descanso de los residentes.

Métodos para ahuyentar y controlar los dormideros

El desplazamiento de estas colonias fuera del perímetro urbano requiere la intervención de técnicos y empresas de control de aves. En ciudades como Logroño, donde la plaga de estorninos llegó a alcanzar los dos millones de ejemplares, las medidas combinadas han logrado reducir la población a niveles mucho más controlables.

La estrategia más efectiva combina la instalación de ahuyentadores acústico-ópticos —que emiten destellos de luz y señales auditivas de alarma o de depredadores— con el empleo de aves rapaces adiestradas (como halcones peregrinos). Esta interacción entre tecnología y cetrería incomoda de forma constante a los estorninos, forzándolos a abandonar los dormideros urbanos.

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