UN DINOSAURIO SAURÓPODO
Hallazgo histórico al encontrar restos de huesos de un dinosaurio Diplodocus en Teruel
UN DINOSAURIO SAURÓPODO
Los resultados de la investigación de este equipo, publicados recientemente en la revista científica Journal of Vertebrate Paleontology, han permitido identificar estos restos como pertenecientes al género Diplodocus, un dinosaurio que, hasta ahora, únicamente había sido reconocido en el Jurásico de Norteamérica. Los autores de estos resultados son los paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis Sergio Sánchez Fenollosa, Josué García Cobeña y Alberto Cobos.
Tal como los integrantes del equipo expresan, el saurópodo Diplodocus es uno de los dinosaurios más emblemáticos, cuyos fósiles se conocen tradicionalmente de la Formación Morrison (EE. UU.; Kimmeridgiense-Titoniense). En su trabajo explican que "este espécimen representa uno de los esqueletos de diplodócido más completos descubiertos en Europa, compuesto por 14 vértebras caudales y varios cheurones. Las comparaciones osteológicas y los análisis filogenéticos (máxima parsimonia e inferencia bayesiana) sitúan consistentemente al espécimen dentro del género Diplodocus ".
El hallazgo es muy importante porque "enriquece y amplía nuestro conocimiento sobre la diversidad de saurópodos en los ecosistemas costeros del Jurásico Superior del este de la Península Ibérica". Los restos encontrados proporcionan la primera evidencia intercontinental de este género y constituye una de las pruebas más sólidas de eventos de dispersión episódica e intercambios faunísticos a través del proto-Océano Atlántico Norte durante el Kimmeridgiense tardío-Titoniense temprano.
Los saurópodos, popularmente conocidos como "cuellilargos", constituyen uno de los grupos más característicos de dinosaurios. En general, eran animales herbívoros, cuadrúpedos, con cola y cuello largos, y una cabeza relativamente pequeña en relación con la longitud total de su cuerpo. Dentro de este grupo, los diplodócidos destacan principalmente por sus colas extremadamente largas.
El ejemplar estudiado de El Castellar procede de sedimentos que datan de finales del periodo Jurásico, hace unos 150 millones de años, y está representado por catorce vértebras, pertenecientes a la región media y posterior de la cola, y por varios chevrones --unos huesos que se articulan con la parte inferior de las vértebras--.
Su estudio ha permitido identificarlo como perteneciente al género Diplodocus, clasificándose como Diplodocus sp. La cola de Diplodocus presenta un conjunto de características anatómicas distintivas entre las que destacan grandes cavidades neumáticas en las vértebras Centros vertebrales alargados sin crestas laterales, surcos longitudinales profundos en la superficie inferior de las vértebras y chevrones bifurcados.
Diplodocus es uno de los dinosaurios más reconocibles de la cultura popular desde su descubrimiento en Estados Unidos en 1878. Por eso, y ya desde comienzos del siglo XX, réplicas de su esqueleto se exhiben en los principales museos de historia natural del mundo, convirtiéndose en un símbolo de la paleontología mundial.
Su presencia en exposiciones y producciones audiovisuales sobre dinosaurios ha contribuido a convertirlo en uno de los "lagartos terribles" más conocidos por el público en general.
El investigador de la Fundación Dinópolis y primer autor del artículo, Sergio Sánchez Fenollosa, ha explicado que "el estudio anatómico y los análisis evolutivos realizados nos han permitido identificar el ejemplar de El Castellar como perteneciente al género Diplodocus".
"Se trata de uno de los diplodócidos más completos descubiertos hasta la fecha en Europa y constituye la primera evidencia de este género fuera de Norteamérica. Este hallazgo proporciona una de las pruebas paleontológicas más sólidas de episodios de dispersión e intercambio faunístico entre ambos continentes a través del proto-Océano Atlántico durante el Jurásico Superior".
Por su parte, el director-gerente de la Fundación Dinópolis y coautor de este artículo, Alberto Cobos, ha destacado que "el Diplodocus de El Castellar tuvo aproximadamente 25 metros de longitud, lo que le convierte en otro de los grandes saurópodos gigantes del Jurásico de España, junto a otros dinosaurios saurópodos de Teruel con características muy diferentes a las de los diplodócidos, como son Turiasaurus y Losillasaurus, entre otros".
"Los fósiles de todos estos dinosaurios, incluidos los del nuevo Diplodocus y que hacen de Teruel un lugar de referencia para el conocimiento de esta gran diversidad, se exhiben actualmente en la sala de los dinosaurios del Museo Aragonés de Paleontología en Dinópolis en Teruel".
Cita del artículo: SáNchez-Fenollosa, S., García-Cobeña, J., & Cobos, A. (2026). Evidencia intercontinental del género icónico Diplodocus Marsh, 1878 (Dinosauria, Sauropoda). Revista de Paleontología de Vertebrados . https://doi.org/10.1080/02724634.2026.2718423
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