Tito Villarmea, el gallego tras el rescate de 20.000 personas, escuchado por el papa

REFORMA LABORAL

El capitán de Salvamento Marítimo en la Guardamar Urania, Tito Villarmea, narra al papa lo vivido a bordo: “Podrían haber sido mis hijas”

El capitán gallego de Salvamento Marítimo, Tito Villarmea, durante el encuentro del pontífice en el puerto de Arguineguín.
El capitán gallego de Salvamento Marítimo, Tito Villarmea, durante el encuentro del pontífice en el puerto de Arguineguín.

El papa León XIV escuchó ayer en el muelle de Arguineguín el relato del capitán de Salvamento Marítimo en la Guardamar Urania, Tito Villarmea, de origen gallego y con 18 años de experiencia en este organismo público, quien aseguró que junto a su equipo ha rescatado a “más de 20.000 personas” durante ese tiempo.

Es una cifra que duele y que no se olvida. Todos conocemos la imagen de Canarias de día, pero de noche es otra realidad: mar brava, oscuridad absoluta y embarcaciones frágiles cargadas de vidas”, subrayó Villarmea, hablando en nombre de los más de 1.600 profesionales de Salvamento Marítimo.

El capitán relató además una de las experiencias que más le han marcado durante los rescates. Recordó el caso de una madre que viajaba en una patera con su hijo entre heridos y cuerpos sin vida. “Ya a salvo a bordo, la mujer se acercó al niño, de unos 14 años, le quitó el gorro y la cazadora y sacó unos pendientes dorados para colocárselos. Era una niña. Lloró ella y lloré yo, porque soy padre de dos adolescentes. Podrían haber sido mis hijas”, expresó. Asimismo, deseó “nunca más tener que rescatar a nadie”.

Villarmea también hizo referencia a su historia familiar y a su estrecha relación con el mar. Recordó que su bisabuelo falleció en la mar y que tanto su padre como su abuelo, ambos pescadores, tuvieron que ser rescatados mientras faenaban. “Yo continúo su tradición, pero salvando vidas”, destacó.

Durante el encuentro también tomó la palabra la voluntaria de Cáritas María Reyes, quien recordó los primeros momentos de la llegada de migrantes al muelle de Arguineguín y a las parroquias. “Cuando empezaron a llegar a las parroquias, la sensación de desbordamiento fue inevitable”, relató.

Tenerife será el último punto de la visita de León XIV a España tras su paso por Madrid, Barcelona y Gran Canaria. Allí mantendrá un encuentro con los migrantes del centro Las Raíces y, posteriormente, presidirá en la plaza del Cristo de La Laguna un acto con grupos eclesiales y otras organizaciones que trabajan con personas migrantes.

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