Vídeo | La NASA confirma el impacto de restos de un cohete de SpaceX contra la Luna

DESCARTAN CUALQUIER RIESGO

La agencia espacial explica que la trayectoria de la etapa superior se desvió por la actividad solar y fuerzas gravitacionales, descarta cualquier riesgo para la Tierra y aprovechará el impacto para estudiar la formación de cráteres en la superficie lunar

Vista de La Tierra desde la Luna captada por la nave espacial Orion durante la misión Artemis II, a 6 de abril de 2026.
Vista de La Tierra desde la Luna captada por la nave espacial Orion durante la misión Artemis II, a 6 de abril de 2026. | Europa Press

Una etapa superior de un cohete de SpaceX impactó de forma no planificada contra la superficie de la Luna durante la madrugada de este miércoles, según confirmó la NASA, que aseguró que el suceso no supuso ningún peligro para la Tierra ni para las misiones que operan en el satélite. El choque, lejos de ser un incidente preocupante, servirá además para ampliar el conocimiento científico sobre la formación de cráteres.

Los restos pertenecían a un lanzamiento realizado en 2025 para poner en órbita el módulo de aterrizaje Blue Ghost One, desarrollado por Firefly Aerospace dentro del programa Commercial Lunar Payload Services (CLPS), una iniciativa con la que la NASA recurre a empresas privadas para transportar instrumentos científicos a la superficie lunar.

La trayectoria cambió por la actividad solar

La agencia espacial explicó que el impacto se produjo después de que la trayectoria prevista de la etapa superior del cohete se viera alterada por una combinación de actividad solar y fuerzas gravitacionales, que desviaron su recorrido hasta provocar el choque con la Luna.

Aunque la NASA aclaró que no había planificado deliberadamente este impacto, señaló que hacer colisionar equipos fuera de servicio contra la superficie lunar es una práctica técnicamente aceptada para retirar hardware que ha finalizado su vida útil en órbita lunar baja.

Según la agencia, este procedimiento permite eliminar de forma controlada, predecible y fácilmente rastreable componentes espaciales que ya no son necesarios.

Una oportunidad para la investigación

La NASA considera que el impacto ofrece una valiosa oportunidad para la comunidad científica. Al conocerse con precisión el tamaño, la masa y la velocidad del objeto, los investigadores podrán analizar el cráter generado y mejorar los modelos sobre la formación de este tipo de estructuras.

Además, los datos permitirán perfeccionar los sistemas de seguimiento de objetos espaciales y comprender mejor el comportamiento de los impactos sobre otros cuerpos del sistema solar.

La Luna, un laboratorio natural

La agencia recuerda que la Luna constituye un entorno ideal para este tipo de investigaciones debido a la ausencia de atmósfera y a que su superficie conserva prácticamente intactas las huellas de los impactos durante millones de años.

La NASA subraya que el satélite recibe impactos de meteoritos, asteroides y otros objetos desde hace unos 4.000 millones de años, lo que convierte su superficie en un auténtico laboratorio natural para estudiar la evolución del sistema solar y los procesos de formación de cráteres.

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