El pueblo de Veigadecabo se siente discriminado por el Concello de O Barco. Aunque sólo 10 metros lo separan del casco urbano barquense, carece de muchos de sus servicios. Los vecinos se quejan de la suciedad de sus calles, que se ven obligados a barrer periódicamente y también de los pocos contenedores de basura o de la arena acumulada en las tuberías del agua. Es como si no fuésemos de O Barco, protestó una vecina. El Concello analizará ampliar el servicio de limpieza a este núcleo al renovar la concesión.