La crisis comienza a castigar a las fiestas de la comarca. Las dificultades que encuentran las comisiones en su recorrido puerta a puerta, casi mendigando unas sumas que cada día son más pequeñas, están dejando sin el espectáculo de la orquesta a algunos pueblos. A su vez, otros optan por contratar a grupos más baratos, en algunos casos tan reducidos dúos formados por un cantante y un órgano electrónico. Además, los representantes se quejan de que algunos concellos y comisiones non pagan.