La trivesa de las manos solidarias: Sara Moreiras

Esta fisioterapeuta lanzaba una exitosa campaña de masajes solidarios en A Pobra de Trives, su localidad, para recaudar fondos para una asociación juvenil, Hakuna Matata, que está trabajando en Kenia en la construcción de una guardería.

Sara Moreiras durante sus masajes solidarios en Trives.
Sara Moreiras durante sus masajes solidarios en Trives.

La trivesa y fisioterapeuta Sara Moreiras proponía una iniciativa solidaria a través de lo que ella mejor sabe hacer, dar masajes, y con la clara finalidad de donar todo lo recaudado para una buena causa. Tan solo tres horas después de haber lanzado su propuesta en redes, su agenda para el día marcado ya estaba llena. “No creí que la gente respondería tan rápido, pero estoy muy contenta de ver que la gente de Trives siempre está ahí”, valora.

La joven, que no vive en Trives entre semana, habilitó un cuarto en la casa de sus padres para convertirlo en ‘clínica fisioterapéutica solidaria’ por un día. Decidía así no quedarse de brazos cruzados, y con masajes de una o media hora, poder colaborar con un fin solidario. Los interesados fueron reservando su hueco, sabiendo que estaban ayudando a una buena causa que luego Sara les iba explicando a su llegada.

Esta campaña ya tenía la finalidad marcada, Moreiras es socia de Hakuna Matata, una pequeña asociación juvenil que está trabajando en una zona desfavorecida de Nairobi, Kenia, para la construcción de una guardería.

Alberto Gallego, presidente de la asociación, no dudaba en expresar, desde Lucky Summer, Nairobi, su gratitud. “Ojalá hubiera más Saras”, subrayaba este enfermero, que explica su trabajo en la zona: “Somos una asociación de 34 socios y realizamos muchas colaboraciones para poder recaudar lo necesario para la construcción de una guardería en Njiru para 86 niños”.

La asociación comenzaba sus primeros pasos en el 2016, por iniciativa de seis amigos de Torrevieja, tras un voluntariado de una de las socias en el orfanato de Lucky Summer, viendo la falta de recursos del lugar. No todo fue fácil para darle forma al proyecto, pero lo pusieron a andar con la clara idea de ser una organización solidaria, dando visibilidad y facilitando los proyectos locales.

Cuando Moreiras conoció a Gallego no dudó en sumarse a esta causa y aportar su granito de arena. “Allí están haciendo un montón de pequeñas cosas, además de la guardería, y Alberto nos va contando uno a uno los pasos que va dando”, explica la fisioterapeuta trivesa.

“Lo principal es terminar la guardería en la parcela que compramos, y que el proyecto siga siendo viable, que sea un negocio que les ayude a obtener beneficios para mantener el orfanato, que en la actualidad vive de becas y donaciones, y queremos que se autofinancie”, cuenta Alberto Gallego. “Ahora mismo, creo que nos faltarían sobre unos 4.000 euros para tener la recaudación necesaria para finalizar la obra, tras los 300 euros recaudados por Sara con sus masajes solidarios”, añade.

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