Paja contra la ceniza: ofensiva solidaria para salvar el monte en Valdeorras

500 PERSONAS

Quinientas personas participan en el despliegue para frenar la erosión en una docena de municipios

Manuel Pardo comprobó los trabajos para controlar la erosión del suelo en el entorno del río Leira.

Los daños que los incendios forestales de agosto causaron en Valdeorras preocupan, y mucho, en la Xunta. Lo apuntó el delegado territorial en Ourense, Manuel Pardo, durante su visita a la comarca para asistir a la jornada de voluntariado ambiental “Protección dos solos afectados polos incendios nos montes de Vilamartín de Valdeorras”, que promovió Afundación, con la colaboración del Ejecutivo autonómico y el propio Concello vilamartinés.

Manuel Pardo, que estuvo acompañado por el alcalde de Vilamartín, Enrique Álvarez, apuntó que la Xunta priorizó una restauración urgente y rápida. “Sabemos que as consecuencias foron graves, tanto no económico como no emocional e o noso compromiso é estar á beira daqueles que sosteñen o tecido produtivo dos nosos pobos”, dijo, añadiendo que “a agricultura e a gandería son esenciais para manter vivos os nosos pobos, xerar emprego e coidar o territorio”.

Ayer, los voluntarios realizaron trabajos para controlar la erosión y la pérdida de suelo en el entorno del río Leira, uno de los puntos de abastecimiento de agua del Concello, arrojando paja en el terreno, técnica denominada “mulching”.

“Actividades como a que hoxe estamos a desenvolver son unha oportunidade para contribuir directamente á recuperación do patrimonio natural galego, ao tempo que se fomenta o espírito solidario e o compromiso ambiental”, dijo el delegado de la Xunta. En esta tarea jugó un papel importante el voluntariado movido por el Ejecutivo gallego para dar respuesta a los dos grandes problemas generados por los incendios forestales: los hidrológicos, de erosión y contaminación de los suelos, y la alimentación de la fauna silvestre.

El programa arrancó en octubre y desplegó unas 500 personas en zonas seleccionadas de una docena de concellos ourensanos hasta la primera semana de noviembre, desarrollando 22 intervenciones supervisadas por agentes ambientales y técnicos de la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático. Entre sus actuaciones cabe reseñar la preparación de acolchados de paja, fibras de madera y otros materiales para crear fajas protectoras en zonas afectadas por el fuego y de pendientes elevadas.

Con el alcalde de Rubiá, Elías Rodríguez, Manuel Pardo visitó una intervención desarrollada para proteger captaciones de agua.

Convenios valdeorreses

Los convenios de la Xunta con los concellos valdeorreses para paliar los daños en bienes municipales y gastos de las actuaciones para hacer frente al fuego superaron 1,6 millones de euros: O Barco, 120.500 euros; O Bolo, 231.166; Carballeda, 47.066; Larouco, 232.565; Petín, 13.637; A Rúa, 263.714; Rubiá, 192.110; A Veiga, 212.110; y Vilamartín, 287.845.

Estas ayudas cubren obras de reparación, mantenimiento o reposición de infraestructuras, equipamientos o bienes municipales dañados; adquisición de material para los servicios afectados; limpieza y restauración ambiental; y el alquiler, combustible y reparación de maquinaria y vehículos. Además, permitieron cubrir gastos de traslado, alojamiento y mantenimiento de la población evacuada o del personal del operativo de extinción que asumieron las arcas municipales.

Ya en San Vicente de Leira, Manuel Pardo comprobó los trabajos de eliminación del peligro que suponen las ruinas. Aquí, explicó que “grazas a un convenio explícito da Xunta de máis de 47.000 euros” e indicó que fueron 34 las ayudas a propietarios de viviendas dañadas, superando los 2,2 millones la cuantía de Valdeorras: Vilamartín de Valdeorras, 30 inmuebles; Petín, 3; y Larouco, 1.

Además, adelantó que Medio Rural invertirá en la provincia más de 1,9 millones en las infraestructuras viarias, red de drenaje, restauración hidrológica y de hábitat y eliminación de madera quemada, asignando a Valdeorras 600.000 euros. A su vez, 19 comunidades de montes valdeorresas recibirán 400.000 euros para los daños. Finalizó cuantificando en más de 1,5 millones los kilos de hierba seca para alimento del ganado.

Contenido patrocinado

stats