El centro ocupacional de Verín no deja de dar frutos

PRIMERA COSECHA

Tras varios meses desde que plantaron su invernadero, los 17 usuarios de esta institución han aprendido los beneficios de la horticultura y ya ven el resultado de su esfuerzo y cariño con las plantas

Foto de familia de parte de los usuarios del centro ocupacional, que presumen de su flamante invernadero.
Foto de familia de parte de los usuarios del centro ocupacional, que presumen de su flamante invernadero. | Cedida

Pimientos, cebollas, lechugas, berenjenas, perejil, calabacines y tomates variados, entre otras verduras y hortalizas, ya comienzan a brotar en el invernadero que el centro ocupacional verinense, dependiente de la Fundación de Discapacitados Psíquicos de la Comarca de Verín, instaló el pasado abril gracias a la acción social de la Fundación La Caixa, que financió íntegramente su coste.

La horticultura se ha convertido en estos meses en una actividad más para los usuarios del centro, que han sido los responsables de instalar los macetones y la tierra, de cultivar las distintas variedades, convenientemente identificadas.

Ahora incluso presumen de su cosecha, lo que motivó una animada visita al centro del alumnado y profesorado del instituto Xesús Taboada Chivite, donde los usuarios participan en el programa de radio integrador “Vaiche boa”.

Las distintas variedades de tomateras son uno de los cultivos más esperados.
Las distintas variedades de tomateras son uno de los cultivos más esperados. | Cedida

Para las responsables del centro ocupacional, que quienes acuden a diario se hagan cargo de su propio huerto es una forma de que “se sientan activos y útiles, al ver un reflejo directo de su esfuerzo y trabajo conforme van creciendo las plantas y empiezan a dar sus frutos”.

El grupo se encarga asimismo del mantenimiento del jardín y de eliminar las malas hierbas, en una actividad que esperan “se prolongue todo el año”.

Como recordatorio para la próxima cosecha, y por poner algún “pero”, los usuarios lo tienen claro, y apuntan a que “tenemos que separar más todo lo que plantamos, ahora mismo se junta todo”, un error en el que también solemos incurrir año tras año quienes cuidamos un huerto casero.

Unos ricos pimientos tampoco podían faltar.
Unos ricos pimientos tampoco podían faltar. | Cedida

Un año de cambios positivos

Como cada verano, el centro cierra ahora hasta septiembre, lo que permite echar la vista atrás a un último año de continuos cambios, en el que su espacio exterior ha crecido tras la renovación del jardín. Esta zona cuenta ahora no solo con bancos bajo una pérgola bioclimática, uno de los lugares preferidos de sus usuarios para refugiarse del sol y de la lluvia, sino también con riego automatizado.

Además, su extensión también ha aumentado, al incluir la parcela anexa en la que se sitúa el invernadero. De puertas adentro, se han reformado los baños de todas las plantas. Pero estos no serán los últimos cambios, pues planean ya otras novedades importantes.

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