MUNDIAL 2026
Todos con "LA ROJA"

Raíces colombianas y una vida en Ourense

VIDA

La comunidad colombiana en Galicia ha pasado de ser una presencia dispersa a convertirse en una pieza clave del tejido social y cultural de la región. Bajo el liderazgo de asociaciones como Colombia Unida, este colectivo no solo celebra su herencia ancestral, sino que promueve una integración cívica basada en el respeto y el apoyo mutuo. Más allá de sus vibrantes encuentros culturales, su labor invisible como red de auxilio ante las dificultades de los recién llegados ha transformado a Ourense en un espacio de acogida. Esta es la historia de una comunidad que, superando prejuicios y barreras, ha hecho de esta ciudad su hogar definitivo, demostrando que la verdadera integración nace de la solidaridad compartida.

La comunidad colombiana se integra en España mientras construye una identidad multicultural
La comunidad colombiana se integra en España mientras construye una identidad multicultural

La comunidad colombiana en Galicia ha experimentado una transformación profunda en los últimos años, dejando de ser una presencia dispersa para consolidarse como un motor social, cultural y humano de primer orden en la vida cotidiana de la geografía. Desde los núcleos urbanos de Lugo y A Coruña hasta el corazón de Santiago y, de manera muy especial, en Ourense, este colectivo ha tejido una red de apoyo mutuo que, lejos de aislarse, sirve como puente entre sus tradiciones ancestrales y la realidad contemporánea de la sociedad gallega.

Rhina Dayana Rolong, como presidenta de la asociación Colombia Unida, conoce mejor que nadie los matices de esta evolución. Tras veintiséis años de residencia en España, personifica esa dualidad integradora que caracteriza a tantos ciudadanos que han construido su vida a ambos lados del Atlántico. “Yo ya soy más española que colombiana, tengo mi nacionalidad española, pero me gusta y no es que conozca mucho de Colombia porque he ido poco, pero me gusta mantener las tradiciones de mi familia”, reflexiona. Para ella, su identidad es una suma de mundos donde el respeto por el lugar que la ha acogido no implica renunciar al bagaje cultural que recibió de sus padres.

Facer de Ourense unha segunda patria
Facer de Ourense unha segunda patria

Integración

Esta visión es la que Rhina Dayana proyecta sobre todos sus compatriotas recién llegados que buscan refugio o consejo en su asociación. La filosofía que promueve es pragmática y profundamente cívica, asegurando que “yo siempre he dicho, nosotros estamos en España y se lo digo a cada latino que me visita en la asociación, mantenemos nuestra tradición, pero si venimos aquí a España, la cultura tiene que ser la de España”, explica con firmeza. Este discurso no busca la asimilación forzada, sino la convivencia armónica, así que, bajo su batuta, la asociación ha logrado que la presencia colombiana sea sinónimo de aporte positivo, educación y dinamismo.

La comunidad colombiana ha tejido una red de apoyo mutuo que sirve como puente entre sus dos mundos

Rhina Dayana observa con satisfacción cómo su comunidad ha crecido y se ha diversificado, contagiando su entusiasmo a otros grupos latinoamericanos: “Somos muchos colombianos en Ourense. Yo como representante, porque yo soy presidenta de las asociaciones de toda Galicia, represento a Lugo, A Coruña, Santiago y Ourense. Y claro, intentamos de que en cada rinconcito haya algo de nosotros. Pero no somos ya los únicos, también los peruanos quieren hacer que se conozca su cultura y eso es bonito”.

Apoyo humano

No obstante, esta labor de visibilidad y alegría tiene un reverso mucho más complejo y exigente que rara vez trasciende a la opinión pública. La asociación funciona en la práctica como una primera línea de apoyo ante las carencias del sistema y las brechas que encuentran los colombianos que llegan al aterrizar en un entorno desconocido. Rhina Dayana detalla, con la voz cargada de empatía por las historias que escucha a diario, que “las principales demandas que me llegan son muchas personas sin documentos, que buscan un techo, empleos, que no tienen dónde quedarse”.

La presidenta se ha visto obligada a actuar con diligencia en momentos críticos. “A mí me ha tocado duro porque a veces nos ha tocado como que aportar algo todos los voluntarios para que muchas personas tengan un techo mientras conseguimos algo”. Para mitigar este sufrimiento, la asociación opera como un engranaje más dentro de una red solidaria, manteniendo cauces de comunicación fluidos con entidades como Cruz Roja, Cáritas y el colectivo Soñadores. En este sentido, Rhina Dayana celebra con alivio y esperanza cualquier avance legislativo que facilite la integración de quienes han venido a construir una vida legítima. “Ahora con la nueva ley que salió de la regularización, es una bendición para aquellas personas que vienen a trabajar”.

Celebración para el encuentro

Es precisamente sobre esta base de resiliencia, trabajo duro y compromiso con la ciudad que los acoge, donde cobra sentido la gran celebración del Día de la Independencia de Colombia, que festejaron durante todo este fin de semana en los jardines de Bispo Cesáreo de la ciudad. Aunque la efeméride se sitúa en el calendario el 20 de julio, la asociación ha decidido trasladar la fiesta a los días 18 y 19, ajustándose a la realidad laboral de sus miembros para que nadie se quede fuera. “Es una forma de mantener viva nuestra cultura aquí en Ourense”, afirma Rhina Dayana con la mirada puesta en un evento que se plantea como un gran abrazo intercultural.

Grupo en una de las últimas ediciones de la fiesta.
Grupo en una de las últimas ediciones de la fiesta.

La presidenta insiste en despojar al evento de cualquier carga política o reivindicación de exclusividad, a pesar de llevar ese “Día de la Independencia” en el nombre. “No es una fiesta de colombianos, es una fiesta para todos, para que cada detallito pequeño, cada bocadito, llegue a todo el mundo y se conozca un poquito de nuestra cultura”. El objetivo último es que la cumbia, el sabor gastronómico y el arte de los trovadores funcionen como un lenguaje universal que permita al vecino gallego, al ciudadano de cualquier origen, acercarse sin barreras a la esencia colombiana.

La programación, gestada con un esfuerzo considerable, ha sido un muestrario vibrante de la riqueza cultural del país. El evento ha contado con una diversidad de propuestas que van desde el folclore más puro hasta el ingenio de los trovadores, esas figuras que con sus versos narran la realidad con humor y agudeza. A ello se suman las colaboraciones musicales que han logrado cerrar para la ocasión, llegados de Madrid y diferentes puntos de Galicia.

Sin embargo, el camino hasta llegar aquí no ha estado exento de piedras. Rhina Dayana reconoce, con la seriedad de quien ha tenido que batallar contra prejuicios injustos, que aún queda mucho trabajo por hacer para que eventos como este sean aceptados sin miramientos por toda la sociedad. “Cuando montamos la programación también hubo muchos comentarios racistas, pero es una fiesta cultural. Yo llevo celebrando ya cuatro años seguidos como presidenta de la asociación colombiana y siempre hay rechazos”.

Nada más lejos de la intención de la asociación Colombia Unida, que busca integrarse en la sociedad ofreciendo el regalo de su tradición cultural a cuantos quieran empaparse de ella. Al final, no difiere mucho de lo que hicieron tantos colectivos de gallegos por todo el mundo manteniendo viva su música, folclore y lengua en hermandades y centros sociales.

Al cerrar la reflexión sobre su papel y el futuro de su comunidad, Rhina Dayana se emociona al hablar de Ourense. Para ella, esta ciudad ya no es solo un destino, es su hogar, su refugio y su lugar en el mundo. “Yo he intentado de salir de Ourense y qué va, me devuelvo, seis meses he durado fuera y Ourense como ninguna”, admite, subrayando una fidelidad que muchos vecinos, nacidos aquí o llegados de fuera, comparten con ella.

Su visión de Ourense es la de una ciudad pequeña, acogedora y con una magia particular que atrapa a quienes la conocen bien. “Es una ciudad muy acogedora, es muy bonita, muy linda. Una ciudad pequeña pero maravillosa que tiene su encanto”. Este sentimiento de pertenencia es, en última instancia, el motor que impulsa todas sus actividades, consolidando a la comunidad colombiana como una pieza fundamental de la vida diaria de Ourense.

Contenido patrocinado

stats