La lluvia amenaza aldeas al faltar la vegetación quemada

VALDEORRAS

El alcalde de Vilamartín de Valdeorras urge medidas para desviar el agua de las zonas altas de los pueblos

El incendio en la comarca de Valdeorras visto por la noche.
El incendio en la comarca de Valdeorras visto por la noche. | Xesús Fariñas

Primero fue el fuego y, una vez extinguido este, es el agua la que preocupa al alcalde de Vilamartín de Valdeorras. En la aldea de San Vicente, arrasada por el incendio de Seadur, Enrique Álvarez afirmó que, una vez que desaparecieron las llamas “o máis urxente é a accesibilidade nas rúas, para que a xente poida acercarse ás súas casas, anque só sexa para choralas”. Lo dijo a escasos metros del lugar donde soldados de la UME retiraban escombros de una calle. Una vez cubierta esta petición, el regidor apremia medios para proteger del agua las zonas altas de los pueblos.

La desaparición de la vegetación que ardió ya no impedirá que el agua de la lluvia descienda hacia las aldeas. “Vai empezar a chover e necesítase unha pista ou un caldeirón para retirar esas augas”, dijo el alcalde, que ya solicitó maquinaria al Cecopi (Centro de Coordinación Operativa Integrado).

Además, Enrique Álvarez planteó la necesidad de evaluar las medidas a tomar para evitar que ríos como el Leira lleguen “con forza” a núcleos como O Mazo o A Rodeleira. “Se a enchenta é moi grande vai levar casas”, aseguró.

El alcalde vilamartinés insistió en que “agora é o momento de buscar solucións para que non volva a pasar” y defendió que todos los partidos se sienten en una mesa para encontrarlas. “Teñen que perder algúns para que gañe o pobo”, dijo, para finalizar considerando que “isto non vai cambiar, pois é evidente que o cambio climático está aí. Os lumes, cando se descontrolan, fan casi imposible apagalos”.

Estas declaraciones las hizo durante la visita del delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, a Valdeorras, un recorrido que realizó acompañado por subdelegado del Gobierno en Ourense, Eladio Santos; el alcalde en funciones de O Barco, Aurentino Alonso; y varios concejales barquenses, incluido el exregidor Alfredo García. Durante su estancia, visitó el puesto de mando de la UME en O Barco, donde supervisó, con el capitán Queipo, los operativos desarrollados en la comarca. A continuación, conoció el pueblo barquense de Fervenza, donde ardió una iglesia para desplazarse finalmente hasta San Vicente.

Blanco calificó de “auténtico desastre” el que provocó el incendio de Seadur. “Se algo podemos sacar de isto, que é pouco, son experiencias e ensinanzas de que temos que traballar conxuntamente, traballar ao lado das persoas e das súas casas”, dijo. También recalcó que “isto é algo que non se pode repetir” y expuso que el “cambio climático incrementa a virulencia de istos fenómenos. É fundamental que tódolos partidos se sumen ao pacto de estado que está invocando o Goberno. agora toca axudar a estas persoas que perderon obens, medios de traballo ou empresas”.

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