Confusiones e incordio, la nueva realidad de Xinzo
DÍA A DÍA
Xinzo encara dos meses de cortes de tráfico debido a las obras de la N-525. Además de los problemas de circulación, los vecinos de la avenida de Ourense deben sortear infinidad de obstáculos para llegar a su destino.
Las obras de la N-525 a su paso por Xinzo encaran la recta final. Desde ayer, el carril de salida de la capital límica en dirección a Ourense permanece cortado al tráfico, permitiendo el paso peatonal y el acceso a viviendas, garajes y locales comerciales.
Esta situación, que desde el Ministerio informan que durará cuatro semanas “previsiblemente”, añade una capa más a tarta de inconvenientes a los que se enfrentan los vecinos y comerciantes. Aunque por norma general aceptan que las obras traen molestias implícitas, unas crean más malestar que otras.
A simple vista, las aceras y tramos peatonales presentan un sinfín de obstáculos que los viandantes deben sortear -aunque ya hubo algún que otro tropiezo- para llegar a su destino, uno al que posiblemente pudiesen llegar en coche con anterioridad. La avenida de Ourense ofrecía amplios espacios para aparcar que tras la obra se verán reducidos, lo que no termina de convencer a algunos.
Negocios como Agrocoga o la ferretería Gregorio viven de primera mano estos inconvenientes, teniendo la entrada principal al establecimiento completamente invadida por las obras. Por suerte, cuentan con una segunda entrada por una calle aledaña, que permite a los clientes cargar sus compras: “É máis incómodo, complícase vir á ferretería ou a polo pienso, as poucas plazas que quedan do outro lado -en la N-525- están cheas de escombro”, confesaban. Por su parte, los comerciantes apuntan a las plazas que desaparecerán: “antes aquí había un pulmón de centos de aparcamentos que agora ocuparán xardineiras”.
Además, ambos -vecinos y comercios- coinciden en que las aceras están “feitas un cristo”, señalando a los restos de la obra -en la foto-. “Ademais están señalizadas daquela maneira”, denuncian. Mientras timbraba para hacer una entrega, uno de los repartidores habituales de la zona explicó que esta avenida es “unha zona grande con moitos veciños, o que supón moito paquete”, y que la situación actual no es fácil: “esperemos que rematen antes do verán e de que cheguen os turistas, senón vai ser un caos”.
Muchos de los vehículos que acceden a la villa desde la A-52 vieron su recorrido habitual alterado -la señal en la foto-, pero al dejar abierto el acceso a la gasolinera, no fueron pocos los que intentaron entrar a Xinzo por ahí. La gasolinera se convirtió en una rotonda por la que los despistados podían dar la vuelta.
El desvío propuesto para paliar la situación se inundó de vehículos, que en varios puntos tienen que extremar la precaución por la estrechez de la vía, especialmente cuando cirucla un camión en sentido contrario. Más de uno optó por circular en dirección prohibida ante las confusiones, que se contaron por decenas.
Así vivió Xinzo el primer día de los próximos dos meses, durante los que la obra avanzará hasta el kilómetro 197. Según las estimaciones del Ministerio, será el 13 de abril cuando inicien las actuaciones en los próximos tramos.
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