La fimosis en los más pequeños

Jorge Cortizo, cirujano infantil de Cosaga Recoletas

Publicado: 12 nov 2025 - 09:47 Actualizado: 23 nov 2025 - 11:48
Fimosis
Fimosis

La fimosis es un estrechamiento de la piel del prepucio. Es decir, cuando la piel del prepucio que recubre el glande, que es la punta del pene, se estrecha y no se puede bajar para dejar el glande al descubierto. La mayoría de los niños nacen con fimosis, pero se resuelve casi siempre de forma natural durante los primeros años de vida.

La fimosis es una de las consultas más frecuentes en la consulta diaria tanto de pediatras como de cirujanos pediátricos, además también es una de las mayores preocupaciones para las madres y padres.

¿Cuántos tipos de fimosis hay?

Debemos saber que existen varios tipos de fimosis:

  • Fimosis fisiológica: Es la fimosis que se presenta en los primeros años de vida, no presenta un problema y normalmente se soluciona sola. En esta etapa simplemente debemos mantener una adecuada higiene y podríamos empezar a realizar retracciones suaves en el baño a modo de juego para que el niño se empiece a familiarizar.
  • Fimosis patológica: Cuando hablamos de fimosis patológica nos referimos a aquella fimosis que no permite la salida del glande cuando la piel prepucial está madura, no existe una edad concreta a la que todos los niños deben conseguir una retracción prepucial completa, sino que cada paciente y cada niño es individual y los médicos encargados de valorar a estos niños debemos saber identificar, orientar y tratar cada niño de forma individual. Dentro de la fimosis patológica debemos saber cuál sería la causa de esta fimosis.

No es lo mismo una fimosis cicatricial en la que no nos van a servir pomadas ni retracciones prepuciales, que una fimosis en la cual el niño no realiza las retracciones por miedo, dolor o por las molestias de la propia sensibilidad del glande sin que exista una patología prepucial, por ello antes de actuar y recomendar unas pomadas o cirugía, debemos explorar al niño y ver como realiza él mismo las retracciones y cuál es la base de su patología.

En casos de fimosis cicatriciales, estas cicatrices pueden haber sido causadas por infecciones, traumatismos o retracciones dolorosas, y debemos indicar pomadas hidratantes o con corticoides para ablandar la cicatriz, aunque sabiendo que seguramente necesiten cirugía.

En casos de fimosis por molestias o dolor en la retracción debemos prestar especial atención a la forma en la que el niño realiza las retracciones: si las realiza bien, si presenta adherencias balano-prepuciales, si presenta alguna herida o irritación del prepucio o del glande o si existe una verdadera estrechez prepucial.

En estos casos debemos enseñar a nuestro paciente la forma correcta de realizar las retracciones, estas retracciones no deben ser dolorosas ni producir molestias, se deben realizar poco a poco y podemos valernos además de pomadas de corticoides en ciclos mensuales para ayudar a la piel prepucial a conseguir mayor elasticidad, en los casos en los que usemos estas pomadas tenemos que explicar adecuadamente cómo aplicarlas correctamente y como realizar las retracciones tras su aplicación. Es importante decir que un gran porcentaje de fimosis se pueden curar con ejercicios y pomadas de corticoides.

¿En qué casos estaría indicada la cirugía?

Esta cirugía es ambulatoria y presenta una recuperación sencilla con una reintroducción a la vida normal en pocas semanas, se puede presentar dolor o molestias sobre todo en pacientes puberales en relación con las erecciones.

Existe también la parafimosis, que es la imposibilidad de volver a llevar el prepucio hacia adelante después de una retracción completa, esto puede provocar dolor, hinchazón e incluso una estrangulación del glande, por lo que ante la imposibilidad de colocar el prepucio hacia adelante en su posición normal cubriendo el glande, se debe buscar atención médica urgente.

Y ahora pasamos a la pregunta importante, ¿Cuándo empezamos con las retracciones prepuciales en los niños?

Pues por desgracia, no existe una respuesta concreta para todos los niños, debemos adaptarnos a cada niño. En general recomendamos que en el periodo de lactancia y cuando están con el pañal, que es cuando presentan una fimosis fisiológica, empezar con suaves retracciones para mantener una adecuada higiene, sin necesidad de descubrir el glande por completo.

Posteriormente tras la retirada del pañal, sobre los 3-4 años, se puede empezar a realizar las retracciones con nuestro hijo, siempre con suavidad y poco a poco.

En algunos casos, en unas pocas semanas se puede conseguir una retracción completa, por el contrario, otros niños tardarán más tiempo, incluso años en conseguir una retracción completa que descubra todo el glande, debemos ser pacientes e ir poco a poco hasta conseguir una maduración adecuada de la piel prepucial sin producir molestias o aversión del niño a realizar las retracciones.

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